Ciudad de México. Actores de la industria destacan que en algún momento de su andar por el mercado nacional, AT&T tendrá que echar mano de una red fija propia o de terceros para configurar una oferta más robusta de servicios convergentes en México. Si ocurre este escenario, los candidatos llamados a ser absorbidos por el gigante estadounidense son Axtel, Maxcom, Marcatel o la combinación de algunos de ellos. Este hecho, sin embargo, no será pronto ni sencillo, porque antes AT&T debe consolidarse en el mercado móvil, dijeron especialistas del tema.

AT&T se encuentra ahora en un proceso de consolidación de las operadoras Nextel-Iusacell bajo el paraguas de su misma marca y dirigido a clientes de alto valor; para Unefon, por su parte, la compañía basada en Texas ha comenzado a desplegar una estrategia enfocada al mercado del prepago.

Y American Telephone & Telegraph (AT&T) también cuenta con una participación accionaria en Sky -gestionada por Grupo Televisa-, por el 49% de la empresa, con la que, así lo decidiera la telefónica, podría idear una oferta de servicios fijos inalámbricos. Por tanto, antes de evaluar la compra a cualquiera de las tres compañías mencionadas por su red de fibra óptica o por sus clientes de video, AT&T deberá tomar otras decisiones previamente que encarnen a sus prioridades.

“De momento, AT&T sólo ha declarado que entre 2015 y 2016 la prioridad ha sido mejorar la cobertura de su red y recientemente anunció inversiones y obtuvo más espectro radioeléctrico. AT&T ya participa en telecomunicaciones fijas como socio en Sky en México”, platicó Jesús Romo, director de Telconomia al respecto de las constantes especulaciones sobre la absorción de aquellas operadoras.

“Resulta extraño que haya especulación en cuanto a la compra de un operador fijo, cuando ya forma parte de un consorcio que opera televisión satelital al hogar. No sólo eso, sino que AT&T en América Latina podría traspasar algunas de las operaciones de DirecTV a otro operador u operadores sin que se sepa si esto incluiría a México, dado que si una intención es ofrecer servicios en América del Norte como zona unificada, Sky le daría entrada a una gran parte del mercado fijo en el país”, explicó Jesús Romo.

Para Alejandro Mayagoitia, presidente de la Asociación Nacional de Servicios Inalámbricos de Telecomunicaciones (Ansitel), “el negocio de AT&T ahora es dar el servicio y para especular tienen otros juguetes mucho más interesantes… AT&T tiene ahora una posición privilegiada en términos de espectro y están invirtiendo para construir la infraestructura que Iusacell nunca tuvo ni los conocimientos (para hacerlo)”.

“¿Para qué querría AT&T el espectro adicional de Axtel, que ni remotamente tiene la rentabilidad del que ya tiene”, acotó el jefe de la Ansitel.

El panorama para Maxcom, de acuerdo con sus reportes financieros, se presenta más sombrío y Marcatel recientemente, al mostrar su interés por esta marca, calificó a Maxcom como una empresa que “no supo darle al clavo” en el negocio de las telecomunicaciones mexicanas. Entre octubre y diciembre del 2015, Maxcom reportó una caída de 14.2% en sus ventas: 566 millones de pesos, frente a los 660 millones de un año atrás. Maxcom reportó para ese periodo una pérdida neta de 205 millones de pesos.

Pero Maxcom puede ofrecerle a quien pretenda cortejarla, una red de 7,200 kilómetros de fibra óptica, que cuenta además con otros 4,800 kilómetros en red de hilos de cobre y con oferta de servicios en 73 ciudades. Sus líderes se encuentran haciendo un Split de acciones y el valor de Maxcom, según Economática, rondaba los 2,748 millones de pesos en la Bolsa Mexicana de Valores el 18 de marzo pasado.

A su vez, la nueva Axtel nació con una red propia de 37,500 kilómetros de fibra óptica e ingresos anuales por 11,000 millones de pesos, según el primer informe de Alestra y la vieja Axtel cuando anunciaron su fusión de operaciones.

Marcatel ofrece escasa información sobre sus operaciones; no cotiza en la BMV y su portal web arroja pocos datos numéricos. Marcatel dijo recientemente a un periódico de tiraje nacional que sus ventas anuales rozan los 2,000 millones de pesos y que entre los años 2014 y 2015 dirigió 200 millones de dólares a sus inversiones. Se entiende, entonces y por el tipo de cambio, que alrededor de un tercio de la facturación de Marcatel se canaliza a la inversión.

Marcatel dice contar con una red de fibra óptica de 4,600 kilómetros de extensión que le permite ofrecer una cobertura de México hasta Nueva York, en Estados Unidos. También tiene anillos metropolitanos de comunicación en las ciudades de México, Monterrey, Guadalajara y Querétaro. Y es además filial de Aldea Solutions Inc, que, basada en Canadá, presta el servicio de transporte de datos vía la fibra óptica.

Las especulaciones sobre una posible absorción de alguna de esas compañías por AT&T se mantienen. Los analistas, sin embargo, insisten en que el mercado mexicano demandará para el futuro energía y músculo financiero en las empresas, por lo que sólo habrá espacio para grandes jugadores y de ahí que los pequeños jugadores deban consolidarse para generar un mejor valor.