Afloró hace unos años, no obstante, hoy es el dolor de cabeza de varias economías del mundo y América Latina no es la excepción. La ola de delitos con respecto al fraude por internet comenzó en Europa, después de la ruptura de la Unión Soviética, sin embargo, actualmente es uno de los grandes males de Estados Unidos y, aunque en menor medida, de varios países de Latinoamérica, como México, Brasil, Colombia y Venezuela.

La masificación de internet fue el gran propulsor del fraude financiero, sobre todo desde el momento en que las personas comenzaron a usarlo, y con ello, la banca, dejando variados datos disponibles en la red. Incluso, para que se hicera mal uso de ellos.

Para tener en consideración, según la Association of Certified Fraud Examiners, el 5% de la facturación de las empresas se pierde cada año a causa de prácticas fraudulentas irregulares, siendo de 18 meses, aproximadamente, el tiempo medio desde el inicio del esquema de fraude hasta su detección.

Los datos evidencian que el tema no es menor. Por eso, es que las entidades relacionadas como las personas deben salvaguardarse de este tipo de delito. Y si bien actualmente no es una realidad tan palpable en países como Chile, Argentina y Perú, si es una amenaza constante, de la que según el ex director del FBI y de Seguridad Global del Banco de las Américas, Chris Swecker, resulta casi imposible salvarse. Sin embargo, no está todo perdido, dado que aún se pueden tomar precausiones para que las repercusiones no sean tan devastadoras como en otros países.

Es por eso que el titulado en Leyes de la Escuela de Derecho Wake Forest, con 30 años de experiencia en puestos de reforzamiento de la ley, seguridad nacional, seguridad legal, seguridad corporativa y administración de riesgo, conversó con AméricaEconomía.com durante su paso por Chile en el contexto del evento sobre fraude de la compañía SAS, no sólo para analizar el escenario que enfrenta la región y entregar ciertas recomendaciones, sino también para detallar que las personas tienen una cuota de responsabilidad en prevenir este flagelo.

-¿Cuál es el panorama que enfrenta América Latina con respecto al fraude financiero?

-En términos generales, podríamos decir que Latinoamérica no tiene un nivel de fraude financiero tan alto como Estados Unidos, sin embargo, hay unos países como México que tienen una tasa bastante alta. Pero sabemos que las innovaciones en el área bancaria, como la banca en línea, la banca global, los servicios globales, los servicios electrónicos, entre otros, pueden hacer que aumenten, en especial, con lo relacionado con los productos en internet. Brasil, Colombia y Venezuela, son las tasas más altas en la región.

-¿A qué se debe esta realidad?

-Brasil creció muy rapido y tienen además organizaciones criminales “maduras” que aprendieron rápidamente el oficio; se dice que Brasil está empezando a competir con Europa Occidental, en grupos delictivos. En general, vemos que Brasil, en Sudamérica por lo menos, tiene las tasas más altas. Ellos están muy prolíferos en términos de hackers, de fraudes por internet, y Venezuela también. Los grupos venezolanos también son muy activos, de alguna manera creo que son mas bien permisivos porque las leyes no abordan este tipo de fraude de manera tan eficaz como debería ser. En tanto, Colombia historicamente ha tenido organizaciones criminales que están bien desarrolladas, como sus carteles de droga y en otras áreas.

-¿Cuáles son las cifras concretas con respecto a las tasas en estos países?

-El problema es que nadie va a publicar sus tasas de fraude, entonces, hay sondeos bastantes generales. Pero lo que sí sabemos, es que 104% de los chilenos tienen un dispositivo móvil, lo que significa que hay uno por cada ciudadano, y el 60% de estas personas tienen relaciones bancarias a través de ellas. El expandir este concepto bancario al otro 40% es el mercado del futuro y va a ser la oportunidad de negocios para las empresas telefónicas y, obviamente, los bancos van a contribuir en eso; y junto con ello, viene el fraude. La innovación siempre va antes de la seguridad, más o menos hay un año y medio de desfase. Por eso tenemos que estar listos, ese es el mensaje.

-Pero ¿cómo se puede estar preparado?

-En EE.UU. esto está fuera de control porque no nos preparamos, entonces la forma de hacerlo, yo creo, es que hablemos de un enfoque de multicapas, pero además está la posibilidad de usar datos para poder desarrollar un perfil singular de cada cliente, a través de su dispositivo móvil o de otro medio, de sus hábitos y acciones y de usar la analítica de la información para saber qué es normal y qué no. Saber cuál es el perfil, qué clase de software tienen y cómo ingresan los datos, dónde van, cuáles son los perfiles electrónicos, junto con otros tipo de parámetros de autentificación.

-¿Cómo se puede resguardar tanto una empresa como un ciudadano común?

-En primer lugar, tener un respeto saludable por la internet, porque sabemos que el ambiente móvil en internet no lo regula nadie, está completamente inseguro, entonces, cometer un fraude es más bien una actividad de bajo riesgo. La misma forma en que nosotros cuidamos nuestra seguridad personal, deberíamos cuidar nuestra seguridad por internet con contraseñas dificiles, actualizar todos los ware, los antivirus, monitorear las cuentas bancarias diariamente, tener mucho cuidado con utilizar el internet inalambrico. Estas deberían ser preocuaciones a tomarse día a día.

-¿Cómo uno se puede cuidar si la tecnología avanza tan rápido y cada vez se puede ser más suceptible?

-No le estamos diciendo no al intenet o no a sacar ventaja de esta tecnologia, si no que tener un respeto saludable y no ser el blanco fácil; aprender como cuidarse en terminos de la seguridad en internet y no poner toda la información en Facebook porque un malhechor puede utilizar tu fecha de nacimiento, tu dirección, conocer la fecha de nacimiento de los hijos para tratar de crear una identidad falsa, lo que es muy fácil. Nosotros publicamos nuestra información sin importanrnos mucho quien lee esa información y qué va a hacer con ella.

-¿El desarrollo tecnológico que tiene cada país es proporcional a la tasa de fraude que este posee?

-Chile, Argentina, Brasil son países que están avanzados tecnológicamente, sobre todo al adoptar  servicios tecnológicos; los beneficios gubernamentales también se hacen electronicamente, pero a pesar de eso, un segmento pequeño de la población es la que lo usa, por eso no es el área objetivo más importante de estos estafadores. Hasta que la banca móvil no esté tan  popularizada, creo que es como 5% de la población que hace banca por internet, no será un objetivo muy atractivo para los estafadores.

-¿Cuáles son los rubros más suceptible al fraude?

-Los bancos en primer lugar, pero el retail es normalmente el vehículo para poder robar los datos, los terminales POS, los puntos de ventas, esos son los que normalmente son hackeados o clonados. El retail recibe mucho del impacto al ser el intermediario. Las empresas de telecomunicaciones también están empezando a experimentar esta especie de fraude.

-¿Cómo el mercado vuelve a ganar confianza luego de un fraude?

-El fraude es sobre el cliente, la experiencia y la pérdida, entonces las empresas tienen que reconocer que hay una ventaja competitiva, porque si las empresas pueden proteger a sus clientes mejor que su competidor, es una ventaja para ellos. Los bancos en EE.UU. están promoviendo este tipo de seguridad como una ventaja competitiva, porque una vez que se pierde la confianza del cliente nunca se recupera.

-¿Habría que empezar a potenciar las denuncias?

-Ese es el problema con el área de detección del fraude, se tiene que esperar o confiar en que la gente va a denunciarlo, por tanto los programas más efectivos son los que están monitoreando y no los que están esperando, sin importar cuál sea la industria. Si la industria financiera espera que reporten, ya perdieron sus clientes; si estamos esperando una denuncia, entonces se hace un sistema muy ineficiente y dañiño. Monitorear permanentemente con la tecnologia pertinente es la forma de luchar contra el fraude.

-¿Podría ser una buena medida que las escuela de negocio incorporen más ramos éticos a sus mallas curriculares, ya que no pocos de sus graduados se han visto involucrados en fraudes?

-Es una de las mejores prácticas bien utilizadas y sabemos que el fraude que vienen desde dentro es el peor, entonces crear este tipo de conductas en el mundo coorporativo es excelente. Ojalá hubiera más de eso en EE.UU., porque tenemos tasas hipotecarias altísimas, alrededor de cientos de miles de millones. En 2003 empezamos a hablar que el fraude hipotecario iba a ser uno de los más grandes en Estados Unidos, pero nadie nos escuchó y así fue. Creamos esta enfermedad, la proliferamos y el resto del mundo se contagió; nosotros agarramos el resfrío grande y ustedes solamente un catarro.