México exportó vehículos de autotransporte de mercancía por US$21.503 millones en el 2014, un aumento interanual de 22,5%, colocándose como el líder en esta categoría a nivel mundial.

Los productos vendidos comprenden camionetas y camiones, en su gran mayoría con capacidad de carga de entre 2 y 20 toneladas, lo cual no incluye tractores para semirremolques (tráileres).

El monto no sólo representa un récord, sino que además ninguna otra categoría en el sector automotriz se disparó tanto en su crecimiento. Aumentó al triple (195%) frente al resultado del 2008 antes de la crisis financiera internacional, cuando las exportaciones fueron por US$7.298 millones.

Distante, en la segunda posición global, quedó Estados Unidos, cuyas exportaciones sumaron US$14.051 millones, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

“Es un sector que recibe muy poca atención; sin embargo, es altamente rentable y ha tenido un repunte gracias a la economía estadounidense y al crecimiento económico de América Latina”, afirmó Guido Vildozo, gerente de IHS Automotive Latinoamérica.

En el 2014, México dirigió 89,2% de este tipo de exportaciones a Estados Unidos, el mayor importador mundial. De hecho, las fábricas instaladas en México abastecieron ocho de cada 10 vehículos de esta categoría importados por los estadounidenses.

Entre las empresas exportadoras estuvieron Chrysler, con las camionetas RAM 4.500 y 5.500 producidas en Saltillo, Coahuila; General Motors, con la camioneta Chevrolet Silverado, ensamblada en Silao, Guanajuato, e International, con varios tipos de camiones fabricados en Escobedo, Nuevo León.

“México tiene ventajas competitivas vía costos para la fabricación de estos vehículos, que son más intensivos en mano de obra de lo que son los automóviles para el transporte de personas”, refirió Armando Soto, presidente de la consultoría Kaso y Asociados.

Un factor que beneficia a México es su vecindad con Estados Unidos, dado que se trata de productos de gran tamaño cuyo costo de transporte, por tanto, se eleva. Esto influyó para que su segundo mercado fuera Canadá, donde las exportaciones mexicanas alcanzaron US$986 millones.