México D.F. El Gobierno de México y el monopolio estatal Pemex acordaron modificar las reglas bajo las cuales la petrolera otorga sus contratos, para evitar una segunda controversia constitucional contra una reforma al sector energético.

Legisladores del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que controla la Cámara Baja del Congreso, han amenazado con llevar el tema a la Corte Suprema en una controversia legal por los reglamentos de Pemex emitidos el 7 de enero.

Según los opositores, las reglas garantizan a las empresas privadas demasiado control sobre las operaciones y las ganancias petroleras.

"Veintidós normas tienen falta de comprensión y permiten un cogobierno de contrato para que la renta petrolera pase a particulares", dijo el diputado del PRI Alfonso Navarrete, en un comunicado.

A finales de 2008, el Congreso de México aprobó una versión diluida de la propuesta de reforma energética presentada por el gobierno del presidente Felipe Calderón, que permite a Pemex ofrecer contratos a firmas privadas bajo un esquema de inventivos.

Pemex, que enfrenta una producción de crudo en declive, espera usar los contratos por incentivos para atraer firmas extranjeras para la exploración de aguas profundas en el Golfo de México.

En su momento, el PRI apoyó la reforma, argumentando la creciente amenaza sobre la estabilidad fiscal del país por la caída en los ingresos petroleros. Sin embargo, ahora algunos miembros del partido se han lanzado contra esos cambios.

Una primera controversia, respaldada por la mayoría del PRI en la Cámara de Diputados, se encuentra ante la Suprema Corte, cuestionando la legalidad de algunas reglas adoptadas por el Gobierno tras la reforma.