Oslo. Casi 200 naciones se reunirán este mes en México para intentar acordar un "Fondo Verde" para los países pobres, además de otros pasos hacia un esquivo acuerdo climático y en medio de advertencias de que la inacción eleva los costos del combate contra el calentamiento global.

Tras el fracaso en lograr un acuerdo en la cumbre del año pasado en Copenhague, las ambiciones para el 2010 han sido reducidas a un modesto paquete que incluye un fondo para administrar ayuda para países pobres, nuevas formas de compartir tecnologías limpias y proteger las selvas tropicales.

"Los países se han dado cuenta desde Copenhague que no hay una gran solución", dijo Christiana Figueres, responsable de la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en referencia de las conversaciones en el centro de vacaciones mexicano de Cancún, en el Caribe, que se harán entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre.

"Necesitamos llevar el proceso un paso más adelante", indicó.

"Todo me dice que hay un acuerdo por tomar", agregó respecto a las negociaciones para disminuir un preocupante aumento de las temperaturas globales que el panel de científicos climáticos de la ONU dice que traerá incluso más inundaciones, sequías, olas de calor y crecidas de los mares.

No obstante, incluso un acuerdo limitado en Cancún -donde sólo se reunirán ministros de Medio Ambiente en vez de los líderes mundiales que fueron a Copenhague- es una aspiración elevada tras un año de disputas entre China y Estados Unidos, los mayores emisores de gases de efecto invernadero.

Ambos dicen que el otro es el que debería tomar más medidas, quitando la atención sobre la falta de acción de otros países en momentos en que los presupuestos de las naciones desarrolladas son estrechos y las encuestas de opinión muestran que gran cantidad de personas están mucho más preocupadas por el alto desempleo.

"China y Estados Unidos estancados en punto muerto estancamiento es una forma de fracaso muy cómoda para todos los involucrados", dijo Shane Tomlinson, director de desarrollo del grupo analista climático E3G en Londres.