México.  A medida que se acelere la conversión a fábricas más automatizadas se tercerizará menos trabajo fabril a países en vías de desarrollo con costos de mano de obra relativamente bajos, según un informe de Moody’s Investors Service. 

Las fábricas automatizadas exigen una enorme inversión por adelantado en tecnología, pero una vez realizada, los costos operativos con frecuencia resultas ser mucho más bajos que los de las fábricas sin robots de Europa Oriental y el Sudeste Asiático.

Debido a la globalización, cuando un país automatiza sus procesos, eso tiene repercusiones tanto dentro como fuera de fronteras, reporta el informe de Moody’s. Que la adopción de la robótica resulte “positiva o negativa para un país en particular dependerá de cómo evolucionen las estrategias de inversión del sector privado, las políticas públicas y la dinámica del mercado laboral”.

Los mercados emergentes más propensos a sufrir la automatización de las fábricas son los que presentan los porcentajes más elevados de exportaciones a los países líderes en la adopción de la tecnología y los que fabrican productos de tecnología relativamente avanzada que tienen la mayor probabilidad de terminar siendo fabricados por robots.

La región de América Latina  probablemente sea la mejor posicionada para aguantar el cambio, pero México y Costa Rica son los países más vulnerables, según el reporte.

Estados Unidos, China, Alemania, Japón y Corea del Sur representan el 75% de las adquisiciones globales de tecnología robótica, según Moody’s. Por ello, las naciones más afectadas globalmente serán los pasíes en vías de desarrollo de Asia y Europa del Este.