Emen. Miami ha sido desde hace muchos años un imán para los ricos de Sudamérica que llegan en busca de bienes raíces. Ahora, los promotores inmobiliarios tienen su mira puesta en los chinos.

Miami Worldcenter Associates —una sociedad encabezada por la firma de private equity CIM Group, de Los Ángeles; Centurion Partners, de Newport Beach, California; y los desarrolladores Falcone Group y Daniel Kodsi— presentó hace poco planes para construir Paramount, una torre de 476 departamentos de lujo que empezaría a levantarse a principios de 2015.

El proyecto apunta sobre todo a compradores internacionales, quienes han impulsado el auge del mercado de condominios de Miami en los últimos tres años.

Paramount no es el único que se enfoca en compradores chinos. En total, el porcentaje de chinos entre los compradores internacionales de propiedades en EEUU subió a 16% en 2014, frente a 12% en 2013 y 9% en 2011, según la National Association of Realtors (la asociación de agentes inmobiliarios del país).

En Florida, los compradores de Asia constituyeron 8% de las transacciones inmobiliarias en los 12 meses hasta marzo de 2014, frente a 6% un año antes, indicó la asociación en un informe de julio, reseñó el diario Wall Street Journal.

Los latinoamericanos siguen dominando las compras internacionales en los condados de Miami-Dade y Broward. No obstante, la cuota de chinos entre los compradores internacionales se duplicó en 2014, a 2% del total, según un informe que será divulgado pronto por la Miami Association of Realtors.

“Realmente no nos habíamos enfocado en Asia antes”, dice Alyce Robertson, directora ejecutiva de la Autoridad de Desarrollo del Centro de Miami, un grupo que corteja a inversionistas a la ciudad. “Pero ahora estamos mirando a Oriente. El mercado de Miami es fuerte, así que necesitamos ponernos al día muy rápido en cuanto a China”.

Art Falcone, director fundador de Falcone Group, uno de los socios en el proyecto Paramount, espera repetir en Miami el éxito que tuvo con compradores chinos en Reunion, una comunidad residencial en un campo de golf en Orlando. Durante el último año, Reunion ha atraído compradores chinos en 50 de sus primeras 150 preventas. Esos inversionistas han pagado un total de US$30 millones en depósitos en el proyecto, dice Falcone. Reunion es desarrollada por otra compañía del empresario.

En Paramount, el plan incluye muchas de las características de los condominios de lujo de Miami: techos de tres metros, piscinas y salas que continúan en plataformas elevadas. Falcone también ha contratado a un consultor de feng shui para diseñar espacios interiores según las costumbres chinas y enviado representantes de ventas a Beijing y Shanghai al menos una vez al mes para promocionar el proyecto. El desarrollador planea abrir una oficina de ventas en Shanghai a principios de 2015.

“Estamos ganando una gran tracción de China”, dice Falcone.

Un potencial obstáculo es que, a diferencia de Nueva York y ciudades en la costa oeste de EE.UU., Miami no tiene vuelos directos de China continental ni un consulado de ese país. En noviembre, la Autoridad de Desarrollo del Centro de Miami organizó un foro que incluía funcionarios aeroportuarios y líderes empresariales locales para conversar sobre formas de atraer más inversionistas chinos, incluyendo compradores de viviendas.

Swire Properties, un desarrollador de Hong Kong, está construyendo un proyecto de uso mixto de US$1.000 millones conocido como Brickell City Centre, que incluye la tienda por departamentos Saks Fifth Avenue, apartamentos y un hotel. La matriz de Swire también es dueña de Cathay Pacific Airlines, una de las principales líneas en las rutas entre China y EE.UU. Swire, que participó en el foro, no respondió a e-mails solicitando comentarios.