Harvard. Miami es la ciudad norteamericana donde los inquilinos tienen que pagar la mayor proporción de sus ingresos para poder alquilar una vivienda, reveló una prestigiosa institución académica.

De acuerdo con un estudio del Centro Conjunto para Estudios de la Vivienda de la Universidad de Harvard, el 34,2% de los residentes de Miami destina más de la mitad de sus ingresos al pago del alquiler de una vivienda.

Miami aparece al frente de listado de peores lugares para alquilar un hogar, seguida por ciudades como McAllen (Texas), Detroit (Michigan), Nueva Orleans (Luisiana), Orlando (Florida), Memphis (Tennessee), Akron y Toledo (Ohio) y Bridgeport (Connecticut).

El costo promedio de una renta es US$1.040 y el ingreso promedio de las personas que alquilaban, de US$31.900, de acuerdo con estadísticas comparadas en 2009.

El costo de los alquileres se ha disparado en Miami en los últimos 30 años. Los gastos por renta de vivienda pasaron del 16,4% de los ingresos en 1980 a 22,6% en 2000, según un informe de la Planificación de Miami-Dade y el Departamento de Zonificación.

En 2006 el residente promedio gastaba más de 27% de los ingresos en la renta bruta.

Por otro lado, la cantidad de residentes que pagaba más de 30% de sus ingresos en alquiler de vivienda pasó de 47,1% en 2000 a 64,5% en 2006.

El panorama no es más halagueño para los propietarios: Miami ocupa el cuarto lugar entre las 150 áreas metropolitanas de Estados Unidos que sufrieron los más drásticos descensos en el valor de sus propiedades durante 2011.

La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por sus siglas en inglés) señaló en un reciente informe que nueve de 10 áreas metropolitanas de la Florida experimentaron descensos en el valor de sus propiedades, con la excepción de Cape Coral. El documento analiza el comportamiento nacional de los valores inmobiliarios en el primer trimestre del año.

Esa ciudad del condado Lee, símbolo de la crisis hipotecaria de la nación, experimentó un ligero ascenso de los precios de sus propiedades -hasta los US$91.000. Fue en esa zona, que incluye tambien la joven ciudad de Lehigh, donde el desplome de los precios de propiedades desembocó en barriadas completamente despobladas y casas vandalizadas como consecuencia de las ejecuciones hipotecarias (foreclosure), abortadas por la crisis económica de 2009.

De acuerdo con el estudio de NAR, la caída general de los precios se debe a la masiva venta de propiedades en ejecución hipotecaria, que suman el 39 por ciento del mercado, según informa el portal AOL Noticias.

Las propiedades embargadas y en malas condiciones se venden más que las casas convencionales, pero a la vez atraen a un mayor número de especuladores e inversionistas, concluye el informe.