Iquique, Chile. El operador de la mina de cobre Collahuasi en Chile y su sindicato diferían este sábado sobre el número de trabajadores que habrían dejado una huelga laboral de dos semanas, mientras las operaciones en el yacimiento seguían con un plan de contingencia.

La empresa dijo en la víspera que unos 80 trabajadores firmaron el viernes una oferta final lanzada por la empresa con beneficios líquidos en torno a los US$29.000.

Pero el sábado el sindicato calificó como "falsa" la cifra y reiteró que, de acuerdo a sus controles internos, no más de seis personas de los 1.551 afiliados ha dejado la protesta.

El sindicato denunció que los huelguistas estarían siendo víctimas de fuertes presiones por parte de la empresa.

"Collahuasi abusa de la necesidad de sus trabajadores y los utiliza para poder quebrar su sindicato", dijo el gremio en su cuenta del servicio de microblogging Twitter.

Los trabajadores no devengan salarios mientras están en huelga.

La empresa también ha acusado al sindicato de ejercer presiones entre sus miembros para mantener la huelga.

La cifra definitiva de quienes dejen la acción se conocerá el martes, cuando vence el plazo otorgado por la compañía -controlada por Anglo American y Xstrata- para que acepten la nueva oferta.

La portavoz de la empresa, Bernardita Fernández, dijo que las operaciones siguen de acuerdo a un plan de contingencia con personal de reemplazo aplicado para sostener la producción del tercer mayor yacimiento mundial del metal.

La ejecutiva aclaró además una información divulgada en la víspera por el sindicato referida a que un chancador de mineral habría sido paralizado y su reparación podría durar unos cuatro días.

"En Ujina tuvimos que retirar un diente de un cargador, lo que ha pasado más de una vez ya que se trata de una falla normal de operaciones que no se puede atribuir ni al plan de contingencia ni a la huelga. Ya está todo normal", afirmó.

Sin embargo, el sindicato sostiene que existen "graves" problemas en la producción, además de poca existencia de mineral para que la compañía cumpla siquiera con el programa de emergencia.

Las partes no han tenido contacto desde que a inicios de mes culminó un proceso de mediación del gobierno, que buscaba una solución al conflicto.