La Paz. Con reservas para abastecer la demanda mundial de litio por 5.300 años millones contaría el país, según dijo este domingo el gerente nacional de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Luis Alberto Echazú, a la agencia Abi.

Las reservas estimadas de litio en el salar de Uyuni alcanzan a por lo menos 100 millones de toneladas. "Eso significa que se puede producir 530 millones de carbonato de litio, por lo que si introducimos cada año 100.000 toneladas en el mercado mundial, que es el consumo actual, fácilmente abastecemos la demanda mundial por miles de años", dijo Echazú.

En el caso del cloruro de potasio aseveró que la producción de 700.000 toneladas al año es suficiente para satisfacer la demanda mundial por 1.800 años y más de 5.000 años la de carbonato de litio.

La gran duda que existe es si Bolivia tendrá la capacidad transformar estas reservas en una industria. El presidente Evo Morales ha garantizado que el Estado invertirá al menos US$902 millones para financiar las tres etapas de industrialización del litio a partir del próximo año.

Echazú señaló que el próximo año el proceso ya tendrá un financiamiento de US$128 millones.

La primera etapa es para producir 40 toneladas de carbonato de litio y 12.000 toneladas de cloruro de potasio mensuales desde mediados de 2011.

Echazú añadió que inicialmente se producirá la sal de potasio y unos cuatro meses después el carbonato de litio, lo que requiere de una inversión de US$17 millones, para lo que ya se gastó la mitad en obras civiles, servicios, laboratorios, piscinas y pozos.

Esta fase incluye la instalación una planta separadora de las salmueras en el salar, mientras que los reactores y espesadores serán fabricados en Pulacayo, Potosí. Además, se construyen equipos en La Paz y de Oruro.

"La planta separadora va a comenzar la producción industrial en pequeña cantidad para el carbonato de litio y semi industrial para el cloruro de potasio desde el próximo año, a partir de marzo o abril", indicó Echazú citado por Abi.

Comibol prevé que la segunda fase se iniciará en 2011 y concluirá a fines de 2013 con la producción de cloruro de potasio en forma industrial y de carbonato de litio a fines de 2014, etapa que requerirá US$485 millones en cuatro años.

La tercera fase es industrial y contempla la producción de productos de alto valor agregado, como la fabricación de baterías de litio.

El Estado no ha descartado acuerdos con socios, aunque condicionará los tratos al reconocimiento de que el Estado es dueño del litio.

Las estimaciones oficiales apuntan que la industrialización del litio podría dejar unos US$1.463 millones anuales a las arcas fiscales, una vez que sea completado el proceso y se incremente la producción de 30.000 a 100.000 toneladas anuales.