Montevideo. Una empresa minera de Brasil expresó su interés en instalarse en Uruguay para un nuevo proyecto diferente al que ya planea Zamin Ferrous para el límite de los departamentos de Florida y Treinta y Tres.

La idea fue formulada durante los encuentros que empresarios de ese país mantuvieron con el gobierno uruguayo este miércoles en Porto Alegre, en medio de la visita del presidente José Mujica.

En total se realizaron más de 200 reuniones entre los representantes del sector privado de ambos países, en encuentros fomentados por las oficinas Uruguay XXI y la Agencia de Desarrollo y Promoción de la Inversión de Río Grande. Los encuentros tuvieron lugar en la sede de la Federación de Comercio, Bienes y Servicios de Río Grande del Sur (Fecomercio/RS) en una única tarde.

“Los representantes de una minera brasileña quedaron muy impresionados con la reunión y tienen grandes posibilidades de empezar la explotación en Uruguay”, dijo a El Observador el vicepresidente de la Fecomercio/RS, Arno Gleisner.

Según dijeron fuentes del gobierno uruguayo, la empresa está interesada en un nuevo proyecto de minería diferente al de Aratirí en la zona de Valentines.

Otros negocios. En la delegación que acompañó a Mujica a Porto Alegre, además de los seis ministros de su gobierno, cinco intendentes de ciudades fronterizas y dos embajadores, fueron 74 empresarios uruguayos interesados en hacer negocios con sus pares brasileños.

Y los resultados fueron muy buenos, según relataron industriales y comerciantes de ambos países.

Además de la minera brasileña, también hubo contactos en áreas como la lechería, energía eólica, tecnología de información, industria automotriz, de madera y naval.

Una industria de queso uruguaya está con el contrato en manos para distribuir su producto en el vecino estado brasileño por medio de una empresa de pastas gaucha.

“Son actividades casadas; es bueno para los dos porque se fortalecen”, explicó Gleisner.

Aun para los que no lograron nuevos clientes, el viaje valió la pena. “La relación empieza en el aeropuerto, porque se conoce otros empresarios uruguayos para intercambiar informaciones y experiencias. Después, viene el encuentro con los brasileños, que son la novedad. Y por último está el gobierno disponible, con el acceso facilitado. Ahí los ministros ya nos abrazan”, dijo el consultor Luis Martínes, socio de Mazars MM&A.

En sus discursos en Porto Alegre, Mujica insistió en la necesidad de unir la producción de ambos países. “Para ser fuerte hay que juntarse. Yo sé que cuesta, porque nuestra mentalidad no está hecha para esto, pero la necesidad del futuro se impone. Si no, vendrán los chinos, vendrá la India, vendrán a hacer lo que hacemos nosotros. Es una visión política de ayudar a que la economía real no transcurra por cualquier lado, sino que transcurra a favor de la necesidad de nuestra gente del futuro”, dijo Mujica.

El papel de Río Grande. La cercanía territorial y la cultura semejante fueron los aspectos que el presidente Mujica destacó al citar la importancia de empezar la cooperación con Brasil por medio de su Estado más austral, Río Grande.

“Podríamos haber ido a San Pablo, que es gigante, tiene miles de empresas, es la meca de los negocios. Pero aquí podemos aun desarrollar las relaciones humanas, que no se sustituyen pese el avance de la tecnología”, sostuvo.

Algunos sectores de las economías de ambos lados de la frontera coinciden y, al contrario de competir, la idea es sumar una actividad a la otra. “Ningún país aceptaría tener sus industrias y recursos controlados por otro país. Lo que se acepta es complementar, integrar empresas asociadas instaladas”, dijo el ministro de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Roberto Kreimerman.

Las actividades comunes también comparten problemas semejantes, como el sector del arroz. La idea es buscar soluciones que beneficien tanto a uruguayos como gauchos, explicó el presidente de la Federación de Industrias de Río Grande del Sur, Heitor José Müller.

“En Asia se está desarrollando leche a partir del arroz, al igual que se hace con la soja. Puede ser una salida para los excesos de producción de nuestra región”, dijo el empresario.