Río de Janeiro. La brasileña Vale SA, la mayor productora mundial de mineral de hierro, reportó este miércoles ganancias netas menores que lo previsto en el segundo trimestre, debido a que la compañía fue afectada por efectos cambiarios, aunque las utilidades de su negocio principal subieron debido a una mayor producción.

La minera dijo que sus ganancias del segundo trimestre aumentaron a US$76 millones desde US$16 millones en el mismo período del año previo. La cifra incumplió por mucho el consenso de estimaciones de un sondeo Reuters de US$1.265 millones y estuvo muy por debajo de los US$1.590 millones que reportó entre enero y marzo del 2018.

Las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA), un indicador de la utilidad operativa, treparon un 43% a US$3.900 millones, en línea con las estimaciones de analistas.

Los resultados fueron impulsados por la producción de mineral de hierro y pellets, que alcanzó un récord para el período de abril a junio gracias al uso de la red de ferrocarriles para evitar los efectos de una huelga de camioneros que sacudió a la economía de Brasil en mayo.

La firma tuvo buenas noticias para los accionistas y prometió la recompra de acciones comunes por un valor de US$1.000 millones y el pago de un dividendo de US$2.054 millones en septiembre de 2018, el mayor en cuatro años.

La compañía, sin embargo, dijo que una depreciación de un 16% del real frente al dólar golpeó a su utilidad neta en cerca de 7.300 millones de reales (US$1.980 millones).

No obstante, la firma tuvo buenas noticias para los accionistas y prometió la recompra de acciones comunes por un valor de US$1.000 millones y el pago de un dividendo de US$2.054 millones en septiembre de 2018, el mayor en cuatro años.

Vale también redujo su deuda a US$11.500 millones, un mínimo en siete años, pero no logró cumplir la meta fijada por su presidente ejecutivo, Fabio Schvartsman, de llegar a US$10.000 millones a mitad de año. El flujo libre de caja fue de US$1.300 millones en el trimestre.

La firma recortó su gasto de capital a US$705 millones en el trimestre, desde US$890 millones entre enero y marzo, y redujo su estimación de gasto de capital anual a US$3.600 millones.

Los ingresos operativos netos subieron un 19% a US$8.616 millones en el período, en línea con las expectativas de analistas de US$8.622 millones.