Brasilia. La minera brasileña Vale decidió ampliar sus negocios y sumarse al consorcio Norte Energía que está construyendo el embalse de Belo Monte, en la Amazonia. El proyecto es ampliamente resistido por organizaciones ambientalistas que estiman que el daño será irreparable en la zona.

La minera, según detalla el diario O Globo, ocupará el puesto del grupo Gaia, que dejó su participación de 9% en febrero pasado debido a dificultades económicas.

Belo Monte comenzó a construirse en 2011 en el cauce del río Xingú y debería iniciar sus operaciones en 2015. Se estima que llegue a convertirse en la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, después de las Tres Gargantas de China y la paraguaya-brasileña Itaipú.

Los trabajos implicarán un costo de US$10.600 millones y su generación máxima será de 11.233 megavatios.

En el caso de Vale la inversión será de US$500 millones, en un proyecto que implicará desplazar a unas 50 mil personas que hoy viven en zonas consideradas inundables.

Pese a las presiones de distintos sectores, el proyecto sigue en pie, de hecho la presidenta Dilma Rousseff ha reiterado en varias ocasiones que el proyecto no será paralizado ni revisado, ya que es uno de los más importantes para garantizar la energía que el país requiere para sus planes de desarrollo.