Santiago. La demanda de cobre de Japón subirá, más allá de la coyuntura, por la reconstrucción tras el potente terremoto y tsunami de marzo, ante un espiral de consumo impulsado por el mayor crecimiento económico, de acuerdo con el presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, Marcelo Awad .

Awad estimó que el desastre natural fungirá de motor a una economía casi estancada por más de una década, que incluso provocaría una alteración en el patrón de ahorro actual de ese país.

"Por primera vez se va a producir un aumento en la demanda y va a haber consumo y eso va a generar una espiral de consumos", estimó Awad.

Tras una caída inicial, que se extendería hasta fin de año, la economía nipona vería un efecto "multiplicador" de su expansión que ayudaría a un cambio cultural.

"Incluso van a mirar a los chinos, que son más consumistas (...) Esto va a ser bueno para el mundo", acotó.

"Debería generar un aumento en la actividad de toda la economía japonesa y eso significa más casas, consumo de autos, computadores, celulares, más cobre", vaticinó.

Awad dijo que la coyuntura le permitió a Antofagasta reprogramar su libro de embarques y enfatizó que hasta ahora ninguno de sus clientes ha cancelado despachos por el desastre natural.

"No hemos tenido necesidad de vender ningún lote que nos hayan postergado los japoneses por el terremoto", apuntó.

Antofagasta exporta un 40% de su cobre el país asiático.


Ampliar producción. Antofagasta está buscando incrementar la producción a través del desarrollo de nuevos proyectos, así como la ampliación de la capacidad actual.

Awad estimó que el yacimiento estrella de la firma, Los Pelambres, tiene potencial para lograr una producción anual de entre 700 mil y 750 mil toneladas, lo que la convertiría en la tercera mayor mina del metal en el mundo.

Sin embargo, el ejecutivo explicó que para emprender la ampliación, la compañía tendrá que resolver temas clave como agua, tranque, así como aspectos comunitarios, ambientales y de energía para iniciar algún estudio de prefactibilidad.

"El recurso geológico que tenemos nos permitiría una nueva expansión, pero antes de dar ese paso nosotros queremos resolver los temas", comentó.
Los Pelambres produce actualmente unas 400 mil toneladas anuales.

Awad se mostró optimista además sobre la viabilidad de la mina Antucoya, cuyo estudio de factibilidad estaría listo entre julio y agosto por lo que se tomaría una decisión final hacia finales del año.

"Tengo la tranquilidad de que vamos a ir adelante con el proyecto, pero todavía hay dudas respecto a la rentabilidad económica, a pesar de los altos precios (del cobre)", dijo.

Antucoya, ubicado en la zona minera del norte chileno, posee una baja ley mineral y no tiene subproductos asociados, además de que consumiría importantes volúmenes de ácido sulfúrico, pero su ubicación le daría ventajas y sinergias a la firma.

A nivel internacional, Antofagasta espera la aprobación final para el yacimiento Reko Diq en Pakistán, donde está asociada con Barrick, y que ha tenido demoras debido a una disputa sobre aprobaciones otorgadas en torno al proyecto.