Santiago. La minera Collahuasi en Chile dijo este martes que sus operaciones permanecen normales en medio de un plan de contingencia para mitigar el efecto de una huelga laboral, que llegaba ya a su día 12, sin aún dar señales de una pronta solución.

El funcionamiento del tercer mayor yacimiento mundial de cobre ha sido cuestionado por el sindicato de la compañía -controlada por Anglo American y Xstrata-, que ha denunciado que la compañía oculta pérdidas y mantiene una producción cercana a un 20 por ciento de su capacidad.

"Nuestras operaciones se encuentran normales, funcionando de acuerdo al Plan de Continuidad Operacional en mina, plantas y puerto", dijo la portavoz de Collahuasi, Bernardita Fernández.

La ejecutiva dijo además que se cumplirán los compromisos comerciales pautados para este mes, pese a la paralización de más de 1.500 operarios en lo que su sindicato prometió sería una huelga larga.

Para intentar desactivar la huelga, la compañía explicó que presentará una "oferta atractiva" para todos aquellos operarios que quieran volver a sus labores a partir del viernes, cuando se cumple el plazo en que los trabajadores pueden legalmente abandonar la huelga.

La empresa interpuso una denuncia contra el sindicato por supuestas multas que cobraría el gremio a quienes decidan retirarse de la protesta. Fernández dijo que espera que el sindicato "los deje tranquilos para poder retornar a trabajar sin la amenaza de un castigo".

El sindicato dijo la semana pasada que multaría a los trabajadores que regresen a las tareas durante la huelga.

¿Volver al diálogo? La mina despachó 11.013 toneladas de concentrado de cobre hacia Bélgica el fin de semana. Los especialistas del sector dicen que la mina estaba bien preparada para sobrellevar la huelga con reservas de cobre en puerto, aunque las operaciones posiblemente se resientan.

El sindicato sostiene que mientras ellos buscan un alza en el ingreso real mensual de sus afiliados, la empresa se concentra en otros beneficios.

La negociación está en un punto muerto sin indicios de que vuelvan a la mesa de diálogo, mientras se espera una posible intervención de la autoridad gubernamental de la región.

La huelga es la más larga en las minas privadas chilenas desde una que se prolongó durante 26 días en Escondida -la mayor mina de cobre del mundo- y que catapultó los precios del cobre en el 2006.

Los trabajadores que disienten del sindicato podrían debilitar la huelga, obligando a la central obrera a volver a las negociaciones y aceptar una oferta similar a la última propuesta que hizo el operador de la mina, que incluía 27.000 dólares en beneficios líquidos.

Los trabajadores no reciben salario mientras están en huelga.

Sin embargo, los líderes del sindicato dicen que los trabajadores no romperán la huelga y están dispuestos a una medida de fuerza larga para exigir más beneficios.