Santiago. Escondida en Chile, la mayor mina de cobre del mundo, solicitó este lunes la mediación de la autoridad laboral para negociar con el sindicato un acuerdo contractual que evite una huelga ya aprobada por los trabajadores.

El pedido se conoce después de que más temprano el sindicato informó que había activado un plan de contingencia para comenzar una huelga la mañana de este martes, tras no cumplirse algunas condiciones para avanzar en las conversaciones.

"Pedimos la mediación obligatoria a la autoridad porque queremos lograr un acuerdo y porque sabemos que nadie quiere una huelga. Con ella perdemos todos: los trabajadores, la compañía, la región y el país", dijo Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida, en un comunicado.

Los empleados sindicalizados de la minera aprobaron este jueves pasado por una amplia mayoría paralizar sus faenas tras rechazar la última oferta de la compañía que opera en el norte del país.

No obstante, la legislación laboral chilena permite que, una vez aprobada la huelga, alguna de las partes convoque a una mediación obligatoria de cinco días bajo la supervisión de la gubernamental Inspección del Trabajo.

Las tensas negociaciones ocurren poco más de un año después del fracaso de un acuerdo laboral que originó una histórica huelga de 44 días en Escondida, que sacudió el mercado mundial del cobre y dejó enormes pérdidas económicas en Chile.

Una vez que la autoridad laboral defina la fecha de inicio, las partes están obligadas a negociar aunque no está claro si realmente se alcanzará un acuerdo en esta instancia, ya que el sindicato denunció una falta de disposición de la compañía para tratar algunos puntos planteados en días previos.

"La empresa desaprovechó una oportunidad para realizar un gesto real y concreto, que nos permitiera proyectar sobre lo que sería una mediación", dijo el sindicato en un comunicado.

Amenaza latente. Las tensas negociaciones ocurren poco más de un año después del fracaso de un acuerdo laboral que originó una histórica huelga de 44 días en Escondida, que sacudió el mercado mundial del cobre y dejó enormes pérdidas económicas en Chile.

Con todo, Escondida lideró por lejos el mejor desempeño de la minería en el primer semestre, ya que casi duplicó su producción a 647.300 toneladas a junio.

Entre las inquietudes del sindicato de cara a la medición surgió determinar cuál es la postura de la empresa sobre reconocer la inflación acumulada entre diciembre de 2016 y julio 2018. También plantean la necesidad de eliminar el condicionamiento del pago del bono de prácticas operacionales.

En su última oferta, la minera ofreció un bono de término de conflicto de 11,5 millones de pesos, más una compensación por el término de un beneficio de plan habitacional y un crédito blando, lo que suma un total de 18 millones de pesos (US$27.700). Además, incluyó un ajuste salarial del 1,5%.

El sindicato pide que el bono de fin de negociación sea más del doble de lo ofrecido. También solicita un reajuste salarial de un 5% real, por lo que los trabajadores consideran un mejor panorama financiero de la compañía.

Pese a que las negociaciones en Escondida son seguidas con mucha atención en la industria minera global, la mirada de los inversionistas ha sido desviada las renovadas tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, lo que ha provocado sucesivas caídas en el precio del cobre.