Santiago. La mina cobre chilena Esperanza, propiedad de Antofagasta PLC, estará totalmente operativa hacia fines de este año, informó la compañía el jueves.

Esperanza, que requirió una inversión de US$2.500 millones, es una de las pocas minas de cobre del mundo que usa agua de mar en la mayoría de sus procesos de producción de concentrado de cobre.

Dado que el agua dulce es escasa en las desérticas regiones del norte chileno, Esperanza sólo usa el elemento en las fases finales del proceso.

El acueducto, que transportará hacia la mina 630 litros de agua de mar por segundo a través de 145 kilómetros de desierto, comenzará a operar esta semana.

El proyecto llevará "agua de mar para los procesos hacia un distrito minero de enorme proyección en uno de los desiertos más áridos del mundo", dijo el gerente general de Esperanza, Christian Thiele.

Esperanza, controlada en un 70% por Antofagasta, mientras que el 30% restante es controlado por la japonesa Marubeni Corp., producirá unas 200.000 toneladas métricas de cobre al año, además de oro como producto asociado.