Santiago. La industria minera de Chile podría aprovechar la inquietud creada entre los mineros de Australia por el propuesto impuesto a las ganancias del sector en el país, afirmó el ministro de Minas de Chile, Laurence Golborne.

Compañías mineras como la anglo australiana BHP Billiton y Rio Tinto se han manifestado contra el planeado impuesto y afirman que convertiría a Australia en uno de los países de mayor carga impositiva en el mundo para las mineras y podría afectar la viabilidad de proyectos futuros.

Las mineras plantean que el nuevo impuesto del 40%, que se implementa cuando la tasa de rendimiento del proyecto excede el 6%, afectaría las inversiones en el sector.

La situación en Australia "es una tremenda oportunidad para Chile si nosotros logramos dar una señal de estabilidad y tranquilidad (...) que los niveles nuestros de tributación son estables en el tiempo. Vamos a atraer inversiones de países donde hay más incertidumbre", afirmó Golborne a los reporteros el viernes en la sede del ministerio.

"Hoy tenemos la ventaja que en Australia a raíz de la discusión distintas cargas tributarias, unas 40 medidas distintas, se ha generado un situación de inquietud, eso significa que hay proyectos de inversiones en Australia que se han detenido. Ha habido anuncios de empresas que han dicho que van a estudiar".

Chile, que es mayor productos de cobre en el mundo, y responsable del suministro global de casi la tercera parte del metal rojo, también está estudiando cambiar los impuestos para las mineras, como es el caso del recientemente presentado proyecto de un nuevo royalty minero para ayudar en los esfuerzos de reconstrucción tras el terremoto. Sin embargo, el royalty chileno es transitorio y no es mandatorio.

El nuevo gobierno conservador de Chile espera que las compañías mineras voluntariamente adoptarán el aumento tributario para ayudar en los esfuerzos de reconstrucción tras el devastador terremoto que costó la vida a cientos de personas y causo daños ascendentes a US$30.000 millones.

Para el 2010 y el 2011, la nueva propuesta tiene una tasa tributable variable, de entre el 3,5% y el 9%, en dependencia de los márgenes de venta de las mineras y los precios del cobre. Luego se revertiría al 4% desde el 2012 al 2017.

"No perdamos de vista como país que competimos por los recursos de inversión para la minería, nosotros a veces creemos que tenemos la riqueza y con eso basta. Hay varios países que tienen potencial minero y si las condiciones económicas están mejores allí, las inversiones se van para allá", afirmó el ministro.