Lima. Los mineros de Freeport-McMoRan en Perú dijeron este viernes que rompieron el diálogo con la empresa y que esperarán por una solución del gobierno, que ponga fin a una huelga de 16 días en la mina que produce el 2% del cobre del mundo.

La decisión presionaría al gobierno, que ya declaró la paralización legal, a definir una resolución al conflicto en demanda de un alza salarial en momentos en que el sector clave para la economía peruana goza de altas ganancias.

"Ya no vamos a asistir a ninguna reunión, simplemente vamos a esperar por la resolución" de la autoridad, dijo Leoncio Amudio, secretario general del sindicato de trabajadores, en una conversación telefónica con Reuters.

El líder sindical afirmó que fueron citados por el Ministerio de Trabajo para este lunes, pero que le notificarán por escrito su decisión de no asistir a las nuevas conversaciones.

"Ha quedado claro que Minera Cerro Verde está transgrediendo los derechos de los trabajadores", afirmó Amudio.

En la víspera, el viceministro de Trabajo, Pablo Checa, afirmó que Cerro Verde, la tercera cuprífera de Perú con una producción de 312.336 toneladas de cobre el año pasado, está cometiendo una "infracción grave" al reemplazar con obreros voluntarios a los mineros.

Sin embargo, el portavoz de Freeport Eric Kinneberg dijo que "Cerro Verde está operando de acuerdo a las leyes peruanas con empleados que han elegido trabajar en condiciones de huelga".

Kinneberg también ha dicho que la huelga no ha tenido un impacto material en la producción de cobre y molibdeno -un subproducto del metal básico-, dado que unos 600 trabajadores están laborando en forma voluntaria.

Pero analistas estiman que las operaciones en la mina ya se estarían viendo afectadas, debido a que en condiciones normales ésta opera con 2.000 trabajadores.

Representantes de Cerro Verde no han precisado en qué nivel de su capacidad total estarían operando ni tampoco en cuánto habría impactado la huelga en su producción.

El gobierno del presidente Ollanta Humala ordenó este martes a la minera que se abstenga de usar empleados voluntarios durante la huelga o de los contrario le impondrá una multa de hasta 72.000 soles (US$26.380).

La postura de las autoridades laborales reflejarían un nuevo enfoque más comprensivo con los trabajadores, en medio de los esfuerzos por aplacar los numerosos conflictos sociales en el país rico en recursos naturales.

Perú es el segundo productor mundial de cobre detrás de su vecino Chile.

Asimismo, la minería es clave para la nación pues aporta cerca del 60% de los ingresos por exportaciones.