La Paz. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo este domingo que el gobierno fue duro en la crítica a las medidas de presión que adoptaron los arroceros la pasada semana, con la toma de pozos petroleros, en una acción denunciada al Ministerio Público.

“Un campo petrolero es un campo sagrado, en el que nadie debe poner un pie, porque ésa es la base de reproducción material de esta revolución democrática y porque es una vía de seguridad nacional y de seguridad estratégica del Estado”, afirmó Romero en el programa El Pueblo es Noticia, de la red estatal de medios.

El Ejecutivo pidió al Ministerio Público sancionar a los responsables de la toma de los pozos y cierres de válvulas de gas.

Paralela a esta acción, las petroleras YPFB Chaco y YPFB Andina ya iniciaron acciones legales en contra de los dirigentes de los arroceros.

Entre el martes y jueves de la pasada semana, los productores de arroz tomaron de manera pacífica cinco campos de YPFB Andina y un campo de YPFB Chaco. Las pérdidas económicas, según la estatal YPFB Corporación, ascendieron a US$1,65 millones.

A pesar de esta situación, Romero desechó que la protesta haya tenido fines políticos.