Montevideo. El ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, expuso sobre "¿Cuál es el futuro de la industria en Uruguay? Una visión estratégica sobre las posibilidades productivas de nuestro país", en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa.

Indicó que la mayoría de los sectores de la industria han tenido un crecimiento positivo, desde la agroindustria hasta sectores con origen de materias primas no agrícolas, traduciéndose en mayor empleo y en el surgimiento de nuevas empresas.

Según el secretario de Estado existen 128 mil personas trabajando en la industria, de las cuáles el 63% lo hace en pequeñas y medianas empresas, según indica El Observador.

El camino. Visualizó el futuro de la industria en Uruguay en las cadenas de valor, en la divulgación de innovaciones de procesos, y en el desarrollo de una infraestructura adecuada.

En este sentido, destacó la escasa inversión que hasta ahora había existido en materia de infraestructura. "Durante más de 30 años Uruguay tuvo una inversión en infraestructura de 1% del PBI mientras que un valor global razonable es 3%. Como venimos retrasados deberíamos invertir 5% del PBI por año en infraestructura", opinó.

Perspectivas. Kreimerman fue optimista respecto a las posibilidades de crecimiento industrial y destacó como factores claves para conseguirlo la existencia de una política macroeconómica equilibrada, la canalización hacia la inversión, el clima de negocios adecuado, y promoción de la inversión.

Agregó que dentro de las cadenas motores de crecimiento, "un factor decisivo seguirá siendo la agroindustria". Pero que al contrario de lo que se visualiza muchas veces, los diferentes pasos de las cadenas se están trasladando a los países en desarrollo, como Uruguay, en un mundo que va a la biotecnología, el bioplástico y la bioenergía. Estas últimas, son a su criterio, áreas fundamentales no solo para extraer la riqueza primaria sino para establecer los procesos para el futuro, "porque eso le da estabilidad a la inversión", indicó

Entre las cadenas motores aparecen también la forestal, la minería, la pesca, el turismo y la construcción. Otro grupo de cadenas donde Uruguay será fuerte, según el ministro son las que dependen de desafíos científico tecnológicos, como la biotecnología, electrónica e informática, la nanotecnología así como la farmacéutica y las tecnologías de la salud.