París. El ministro de Industria de Francia, Eric Besson, dijo el domingo que no quería desestabilizar al fabricante de autos Renault cuando se le preguntó si el presidente ejecutivo, Carlos Ghosn, debería renunciar por un ahora desacreditado escándalo de espionaje.

"Como ministro de Industria, escucho la voz de la gente pidiendo castigo, pero la mayor preocupación del ministro de Industria en este momento es no desestabilizar aún más a Renault", dijo Besson a radio RFI en una entrevista.

El funcionario sostuvo que Ghosn jugó un rol clave en la alianza de Renault con la automotriz japonesa Nissan y estaba también enfrentando un gran desafío industrial con el lanzamiento de autos eléctricos.

Renault admitió este mes que había despedido erróneamente a tres ejecutivos de alto rango tras haber sido engañada en la creencia de que habían vendido conocimientos vitales sobre el proyecto del auto eléctrico a terceras partes, posiblemente implicando a China.