Reuters. Monsanto, la mayor compañía mundial de semillas, reportó el miércoles ganancias mejores a lo esperado en el tercer trimestre, aunque advirtió de desafíos en el mercado más adelante y dijo que todavía busca adquirir a su rival suizo Syngenta AG.

Monsanto, conocido por su maíz, soja y otras cosechas genéticamente modificadas y por el popular herbicida Roundup, dijo que registró ganancias de US$1.140 millones, o US$2,39 por acción, respecto a US$858 millones, o US$1,62 por papel, un año antes.

Analistas, en promedio, esperaban utilidades de US$2,07 por acción, según un sondeo de Thomson Reuters I/B/E/S.

Las ventas de semillas de soja y maíz de la compañía subieron y también en la unidad que incluye al herbicida Roundup, pero cayeron en los negocios de vegetales, algodón y otras semillas.

Los resultados trimestrales fueron impulsados por un acuerdo de tecnología y licencias comerciales de US$300 millones con Scotts Miracle-Gro que entre otras cosas expandió los derechos comerciales al herbicida Roundup de Monsanto.

Funcionarios de Monsanto dijeron el miércoles que ven difíciles desafíos en el mercado hacia adelante y proyectaron resultados en un punto de equilibrio en el cuarto trimestre.

El presidente de directorio de Monsanto, Hugh Grant, dijo en un comunicado que la compañía considera la compra de Syngenta como "un interesante siguiente paso lógico" que ofrecería "la oportunidad de acelerar la innovación y el apoyo a un grupo más diverso de agricultores en todo el mundo".

Syngenta ha rechazado hasta ahora las propuestas de Monsanto.

Monsanto ha suspendido su programa de recompra de acciones en momentos en que la compañía sigue buscando una propuesta para fusionarse con Syngenta.

Funcionarios de Monsanto dijeron el miércoles que ven difíciles desafíos en el mercado hacia adelante y proyectaron resultados en un punto de equilibrio en el cuarto trimestre.

También ratificaron las previsiones de ganancias por acción en el año fiscal 2015 en el nivel más bajo del rango entre US$5,75 y US$6,00.

Mirando más allá del año en curso, la debilidad de las monedas extranjeras y los bajos precios de las materias primas fueron considerados desafíos claves, dijeron funcionarios.

Como resultado, la compañía dijo que está desarrollando planes para reducir su gasto operacional potencialmente en el rango de US$300 a US$500 millones para fines del año fiscal 2017.