Buenos Aires. Este jueves, Moody's Investors Service ha cambiado a negativa, desde estable, la perspectiva de las calificaciones de fortaleza financiera individual (BFSR, por sus siglas en inglés) de 30 instituciones financieras de Argentina, así como también la perspectiva de las calificaciones de depósitos en moneda local de 24 instituciones financieras.

La perspectiva de las calificaciones de deuda en moneda local y extranjera y de las calificaciones de emisor de ciertas instituciones financieras argentinas también fue modificada a negativa, desde estable.

El cambio de perspectiva deriva de la modificación de la perspectiva a negativa desde estable, de la calificación B3 de los bonos soberanos de Argentina tanto en moneda local como extranjera el pasado 17 de septiembre de 2012 (véase el comunicado de prensa titulado: “Moody's cambia la perspectiva de la calificación de B3 de Argentina a negativa desde estable”).

Las acciones de calificación de las instituciones financieras reflejan la opinión de Moody’s sobre la alta correlación entre sus perfiles crediticios y los del gobierno soberano de Argentina, tal como queda indicado por las evaluaciones de riesgo crediticio base que están alineadas con la calificación de bonos del gobierno.

Dada la vinculación con el gobierno soberano, el cambio de perspectiva de las calificaciones de bonos del gobierno conduce al cambio de perspectiva de las calificaciones de los bancos.

Para información adicional sobre calificaciones de bancos, favor de consultar el sitio web que contiene los anuncios de calificación de Moody's http://www.moodys.com/bankratings2012.

La perspectiva negativa incorpora los riesgos relacionados a una creciente intervención del gobierno a través de mecanismos poco favorables para la generación de ganancias, dinámicas de fondeo, y para la flexibilidad financiera de las instituciones financieras.

Fundamentos de las calificaciones. El cambio de perspectiva a negativa desde estable refleja la evaluación de Moody's de la alta correlación entre la solvencia de las entidades y la solidez crediticia del gobierno argentino, considerando factores como:

(i) el grado de dependencia del negocio de las entidades del entorno macroeconómico y financiero local;

(ii) la exposición directa e indirecta de estas entidades al gobierno, y

(iii) el bajo nivel de diversificación internacional de sus operaciones.

La perspectiva negativa incorpora los riesgos relacionados a una creciente intervención del gobierno a través de mecanismos poco favorables para la generación de ganancias, dinámicas de fondeo, y para la flexibilidad financiera de las instituciones financieras.

Dichos mecanismos incluyen la aplicación de mayores controles de cambio, la aplicación de topes a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, regulaciones referidas al direccionamiento compulsivo del crédito, y otras medidas administrativas y legales que podrían afectar la valoración del riesgo de los bancos y su apetito de riesgo.

Estas políticas, junto con el cambio de la carta orgánica del banco central, también suscitan dudas con respecto a la previsibilidad de las políticas del gobierno. Esta incertidumbre ha debilitado la confianza en el sistema financiero tal como queda demostrado por el acelerado flujo saliente de depósitos en moneda extranjera experimentado este último año.

Las Calificaciones en Escala Nacional de Moody’s (NSRs, por sus siglas en inglés) son medidas relativas de la calidad crediticia entre emisiones y emisores de deuda dentro de un país determinado, lo que permite que los participantes del mercado hagan una mejor diferenciación entre riesgos relativos.

Las NSRs difieren de las calificaciones en la escala global en el sentido de que no son globalmente comparables contra el universo de entidades calificadas por Moody’s, sino únicamente contra otras NSRs asignadas a otras emisiones y emisores de deuda dentro del mismo país.

Las NSRs están identificadas por un modificador de país “.nn” que indica el país al que se refieren, como “.mx” en el caso de México.