New York. Un antecedente de desempeño operativo generalmente positivo, sólidas protecciones estructurales para los tenedores de bonos en acuerdos de concesiones y financiamiento, así como también un consolidado marco institucional, son factores que continuarán respaldando la calidad crediticia del sector de autopistas de Chile, señaló Moody’s Investors Service en un reporte titulado “Chilean Toll Roads: Strong credit fundamentals drive concession activity”.

Mientras que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) chileno continúa implementando su plan de concesiones 2010-2014, que incluye el mayor número de concesiones de autopistas en casi una década, Moody’s espera que las autopistas chilenas calificadas mantengan sus calificaciones de grado de inversión.

“Las autopistas chilenas producen ingresos relativamente estables y previsibles y están fuertemente respaldadas por marcos políticos y regulatorios transparentes. Un sólido historial de antecedentes operativos también continúa desarrollándose”, indicó Laura Barrientos,  Moody’s Vice President – Senior Credit Officer, y autora del reporte.

“La experiencia de operaciones en autopistas de varias regiones del país, junto con la ventaja de haber medido los efectos de los cambios en las economías locales y regionales y de los impactos naturales adversos en el sector, son factores que proporcionan buenos fundamentos para evaluar tendencias futuras en proyectos existentes y nuevos”, declaró Barrientos.

Los fundamentos para el sector que conducen a un nivel de estabilidad incluyen un marco regulatorio y legal consistente y probado, perfiles de usuario establecidos adecuadamente, e índices de motorización crecientes en Chile.

Moody’s afirma que el marco de concesiones de Chile se posiciona entre los más sólidos y con mayor respaldo de América Latina, consistente con el fortalecimiento de las instituciones del país en las últimas dos décadas.

Los acuerdos de concesiones vigentes están bien balanceados, afirma Moody’s, con un alto nivel de responsabilidad por parte del concesionario, balanceado por respaldos gubernamentales que ayudan a mitigar el riesgo de pérdidas para los inversores.