La Paz.- El presidente boliviano, Evo Morales, promulgó la Ley de Etanol y de Aditivos de Origen Vegetal 1098, con lo cual inaugura la era de los biocombustibles en el país.

"El pueblo boliviano tiene que saber que el etanol no solamente es para cañeros y azucareros (...) Con el etanol todos los bolivianos ganamos, como el Estado, sector agropecuario, sector agroindustrial y otros sectores, de esta manera dinamizamos el crecimiento económico", afirmó Morales durante un discurso en el departamento de Santa Cruz (este).

El acto de promulgación de la nueva norma se desarrolló en la planta de la Unión de Agroindustrial de Cañeros (Unagro), ubicada en la localidad de Mineros, en el norte de Santa Cruz, en medio de un ambiente festivo y en un día considerado histórico para la agroindustria del país.

El mandatario dijo que con esta ley Bolivia ingresa a la era de la producción de los biocombustibles, "con el etanol conseguido a partir de la producción de la caña de azúcar y con el biodiesel, a partir de la producción de la soya y otras oleaginosas".

Agregó que la reglamentación de la nueva norma será plasmada en breve y anunció para el miércoles de la próxima semana la emisión de la autorización de "la mezcla del 12 por ciento del alcohol con combustible", que se traducirá en la producción del combustible Súper Bio Etanol 92, que estará disponible en los surtidores desde octubre.

El presidente destacó que con la producción del etanol se reducirá la subvención de la gasolina con un ahorro de 20 millones de dólares en el primer año, hasta alcanzar un total de 130 millones de dólares en 2025.

Según Morales, gracias a ese proyecto público-privado, el crecimiento del Producto Interno Bruto será de 0,9% y para el sector agropecuario de 4,4% por año.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, explicó que el etanol es un combustible de origen vegetal que se produce a partir de la fermentación de materia orgánica y rica en azúcar (caña, maíz y sorgo), así como de la transformación en azúcar del almidón presente en los cereales.

Agregó que la incorporación del etanol a la matriz energética nacional se traducirá en los próximos ocho años en un crecimiento del área cañera cultivada de 150.000 a 305.000 hectáreas.

También impactará con la sustitución de 380 millones de litros de gasolina por etanol, el ingreso de US$480 millones a las cuentas públicas, unos 27.000 empleos directos e indirectos y la mitigación de un 6% de la contaminación por emisiones de dióxido de carbono, precisó.

El proyecto beneficiará a más de 1.500 agricultores cañeros que incrementarán la producción de sus cultivos y recibirán un mejor precio por el litro de alcohol de exportación y el litro de alcohol destinado al bioetanol, explicó.

Luis Sánchez se refirió a la alianza público-privada para producir biocombustibles como la más importante en los últimos años en el país, ya que permitirá la reducción de la importación de gasolina y diésel.