El puerto de aguas profundas, una de las mayores obras de infraestructura que planea el Gobierno de Uruguay, "se juega" en las próximas elecciones de Brasil, afirmó este viernes el presidente uruguayo, José Mujica.

"Tengo la palabra de la presidenta de Brasil en apoyarlo, si no no me hubiera metido en este baile", afirmó el mandatario en una entrevista exclusiva con la emisora Radio El Espectador.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y líder opositor Aécio Neves están técnicamente empatados en los sondeos de intención de voto de cara a la segunda vuelta de las elecciones, fijada para el 26 de octubre.

Ese mismo día se celebrarán en Uruguay elecciones generales en las que el candidato de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio, el ex presidente Tabaré Vázquez (2005-2010), sería el más votado, pero sin la mayoría necesaria para acceder a la presidencia en primera vuelta, según las encuestas.

El escenario para la segunda vuelta es también de empate técnico entre Vázquez y Luis Alberto Lacalle Pou, del Partido Nacional.

La construcción de un puerto de aguas profundas en el departamento de Rocha, en el este de Uruguay, cerca de la frontera con Brasil, es uno de los principales proyectos de infraestructura que se planteó el Gobierno de Mujica, que ya inició el proceso de llamado a interesados.

Una veintena de empresas internacionales han mostrado interés en el proyecto que según estimaciones oficiales tendría un coste de entre 800 y 1.000 millones de dólares.

Las exportaciones uruguayas "no justifican" la construcción de un puerto de aguas profundas, admitió el presidente, pero el proyecto "está pensado para la región", agregó el mandatario y destacó que "perfectamente" puede ser la salida al mar para los "millones de cabezas de ganado" del estado brasileño de Mato Grosso o la soja de Paraguay.