El presidente José Mujica fue entrevistado esta mañana en el programa "El tiempo no para", de CX30 Radio Nacional e hizo referencia a lo que será la inauguración de la planta en Colonia de Montes del Plata.

"El proceso de construcción fue difícil. Recordemos que esta planta es sucesora de una que se retiró, apostaba a ponerse por el río Negro, después con mucho criterio cambiaron de lugar. Y fue difícil toda la obra, tuvo muchas dificultades sobre todo la cuestión portuaria. Hubo que hacer muchísima cosa, como los accesos. En fin. A una zona que estaba muy olvidada, que tiene un pedazo de historia (...) pero después quedó como detenida en el tiempo, yo diría, casi como una reliquia. Esto ha venido a sacudir esa zona y naturalmente no sólo que abre una fuente de trabajo directa importante, pero indirectamente genera una cantidad de actividades", expresó el presidente.

Además, agregó que esta planta tiene la característica de tener una tecnología avanzada y aunque “pagan excelentes salarios ocupan poca gente. Sin embargo desarrollan lateralmente una apoyatura muy grande de actividades empresariales más pequeñas que son tributarias, inciden en el campo del transporte enormemente, multiplican el comercio, al punto que toda la zona está sacudida y conmocionada".

A su vez dijo que eso de exportar madera en bruto es un negocio no muy ventajoso para el país, porque siendo una materia prima de relativo escaso valor, los costos en el transporte son muy altos en cambio el proceso de transformarlo en celulosa y lateralmente generar energía industrializa más el tono global de la economía uruguaya.

Para Mujica la inauguración de Montes del Plata "es un salto del Uruguay". "Además esta empresa en particular ha tenido una solidaridad social importante. Nos regaló 600 y pico de contenedores habitables que son hermosos, y se están transformando en viviendas en barrios de gente pobre. Si los hubiéramos comprado valdrían varios millones de dólares", agregó.

El presidente también habló sobre las protestas de los ambientalistas. "La gente que se preocupa por el medio ambiente levanta una causa noble y desde ese punto de vista tiene todo nuestro respeto, pero toda posición fanática termina agrediendo a la verdad. El hombre debe combinar, no puede renunciar a los bienes del avance civilizatorio; hay que reconocer que el uso a veces genera contradicciones, pero el hombre tiene capacidad para ayudar a los mecanismos de la naturaleza", dijo.