México DF. Muchas empresas de América Latina se están lanzando a la búsqueda de negocios y compras en el mundo desarrollado, fortalecidas por la bonanza económica de la región y aprovechando las oportunidades en Europa y Estados Unidos, que todavía sufren las secuelas de la crisis global.

Hace dos décadas, sólo unas pocas firmas latinoamericanas tenían presencia internacional. La región era más conocida por sus recurrentes crisis de endeudamiento, inflación y por problemas de corrupción que por el buen manejo empresarial.

Pero en los últimos años las empresas crecieron en escala, profesionalizaron sus administraciones y, en muchos casos, abrazaron estándares internacionales de gobierno corporativo antes de debutar en los mercados accionarios internacionales.

Carlos Ponce, director adjunto de análisis de la correduría mexicana Ixe, dijo que la abundante liquidez y las bajas tasas de interés remanentes de la crisis financiera están tentando a las empresas a emplear ese dinero en adquisiciones.

"Muchas compañías están empezando a sentir que es mucho más rentable estar dirigiendo esta liquidez hacia proyectos de expansión", afirmó Ponce. "Creo que por ahí puede haber algo que explica esta nueva orientación hacia afuera de muchas compañías de la región", agregó.

Hoy en la lista Fortune Global 500, que agrupa a las mayores compañías del mundo, figuran el doble de empresas latinoamericanas que en 2005. Y el ránking Global 2000 de Forbes sube a 70 -como la brasileña Petrobras, la mexicana América Móvil o la chilena Cencosud- frente a las 44 de 2005.

Aunque la región no deja de ser destino de inversiones internacionales, también es origen de flujos de dinero hacia Estados Unidos o Europa, que todavía cojean por la crisis del 2008, que Latinoamérica sorteó casi indemne.

Con hojas de balance más sólidas, las empresas latinoamericanas buscan expandirse.

"Ahora el canal se ha revertido en el sentido de que va a comenzar a ver inversiones latinoamericanas en España y en Portugal", dijo Enrique Iglesias, ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y secretario general Iberoamericano, en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

La inversión directa en el exterior de la región creció de US$8.000 millones en 2000 a US$35.000 millones en 2008, y luego se moderó un poco a US$11.000 millones en 2009, en el apogeo de la crisis global, según datos la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Los corporativos maduraron de la mano de economía, que en los últimos cinco años creció a un promedio del 4 por ciento anual, gracias al auge en precios de las materias primas que exporta y a un robusto consumo de la creciente clase media.

Fiebre de expansión. Hoy el hombre más rico del mundo es el magnate mexicano Carlos Slim, cuya gigantesca telefónica América Móvil opera desde Estados Unidos hasta Argentina y ha estado explorando oportunidades en el mercado europeo.

El director de Finanzas de la empresa, Carlos García Moreno, dijo en el Foro de Reuters que pese a que no prosperaron las recientes oportunidades de adquisición en Serbia y Polonia, siguen estudiando salir del continente.

"Es una empresa muy grande que tiene la capacidad, la escala, la fortaleza financiera necesarias", comentó. "Yo creo que casi siempre que haya un proceso importante de venta nos van a llamar", agregó.

América Móvil prevé masivas inversiones de unos 8.000 millones de dólares anuales en los próximos años para apoyar el crecimiento del negocio de datos.

En el sur del continente, la mayor empresa de bienes raíces de Argentina, IRSA, planea acelerar sus inversiones en Estados Unidos.

"Calculo que este año nuestro portafolio en Estados Unidos va a pasar los 250 millones de dólares. En las inversiones que estamos viendo ahora, calculo que podremos invertir unos 30 millones de dólares. Son dos inversiones más, pero yo creo que son oportunidades históricas", dijo el presidente de la compañía, Eduardo Elsztain.

Con los cañones también apuntados a Estados Unidos, Banorte, el tercer banco más grande de México por su cartera de crédito, dijo que busca continuar su expansión en el sur de Texas para seguir atendiendo a la enorme comunidad de mexicanos en ese país.

Y el estatal Banco do Brasil se suma a los que buscan expandir su negocio en Estados Unidos, en una operación que podría anunciar esta semana. Portugal también está en su mira.

Sólo las grandes. Pero Adam Bryk, socio de asesoría financiera de Deloitte México, cree que la tendencia de reversión en los flujos de inversión de Latinoamérica al mundo desarrollado es pequeña.

Y aseguró que la mayoría de los procesos de adquisición por parte de empresas latinoamericanas se mantendrán en la región.

"Las únicas compañías que es posible que vean más allá de las fronteras son (...) las muy grandes, las muy exitosas", sostuvo. "Al final del día (...) la mayoría de la actividad de fusiones y adquisiciones, que se está incrementando en todos lados, va a ser interna", agregó.

La mayor parte de las 17 empresas latinoamericanas entrevistadas en el Foro de Reuters dijo que tenía planes de expansión en otro países latinoamericanos, europeos o en Estados Unidos.

Por ejemplo, la fabricante brasileña de aeronaves Embraer reveló que en las próximas semanas podría anunciar una compra en el área del negocio de la defensa. Su presidente ejecutivo, Frederico Curado, agregó que están más abiertos a las adquisiciones en ese sector.

El argentino Banco Macro dijo en el Foro de Reuters que podrían expandirse a otros mercados del Mercosur.

Y la telefónica chilena Entel -una de las líderes en telefonía móvil en su país- está abierta a expandir su negocio a otros países como Colombia, Perú y Uruguay.

Aunque con más calma, la aerolínea AviancaTaca dijo que está dispuesta a analizar posibles compras o fusiones, en medio de la consolidación global de la industria aérea.

La minorista mexicana Soriana también dijo a más largo plazo -tal vez en cinco años- estaba pensando en salir del país hacia Estados Unidos o Latinoamérica.