Oslo. El multimillonario George Soros dijo el miércoles a Reuters que garantizará US$50 millones para ayudar a desacelerar la deforestación y contener el cambio climático, impulsando los planes noruegos de una sociedad entre Estados ricos y pobres para salvar bosques.

Soros anunció la medida un día después de que cerca de 50 naciones se reunieran en Oslo para sellar un acuerdo que proteja los bosques, desde la Amazonia hasta Indonesia, al ayudar a desbloquear los fondos prometidos en la cumbre de Copenhague para combatir el cambio climático.

"Estoy listo para hacerlo si ayuda a acelerar la implementación del proceso", dijo Soros a Reuters en una entrevista tras reunirse con el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg.

"Podría ser en la forma de una garantía por rendimiento (...) Si pueden detener la erradicación del bosque antes de que ocurra, es mucho más fácil que recuperar la tierra degradada. Por eso pienso que la acción rápida es tan importante", agregó Soros.

Las plantas absorben el dióxido de carbono mientras crecen, ayudando a reducir un aumento en los niveles de carbono desde la Revolución Industrial.

Noruega dice que las naciones desarrolladas prometieron unos US$500 millones para combatir la deforestación para el 2012, por sobre los US$3.500 millones acordados en diciembre pasado en Copenhague, y las nuevas promesas durante la conferencia podrían llevar el total de ayuda cerca de los US$5.000 millones.

"Reducir la deforestación es la forma más grande, rápida y barata de reducir las emisiones de carbono", indicó Stoltenberg a periodistas.

Noruega, país rico en petróleo, anunció formalmente US$1.000 millones en asistencia a Indonesia para ayudar a proteger bosques en el Estado del sudeste asiático, donde tala aumentó a un ritmo acelerado para instalar plantaciones de aceite de palma.

Oslo está gastando dinero que anteriormente prometió como parte de su estrategia para combatir el cambio climático.

La sociedad entre donantes y naciones en desarrollo ricas en bosques será uno de los primeros indicios de acción para combatir el cambio climático, luego de que la cumbre de la ONU en Copenhague no entregara un acuerdo legalmente vinculante sobre las emisiones producidas por la humanidad.

Naciones ricas acordaron entregar US$30.000 millones a partir del 2010-2012 para ayudar a los países pobres a combatir el calentamiento global, subiendo hasta al menos US$100.000 millones anuales a partir del 2020.

Estados Unidos, Australia, Francia, Japón, Reino Unido y Noruega acordaron US$3.500 millones a partir del 2010-2012 para salvar bosques.

Sin embargo, lograr que la ayuda climática fluya se ha vuelto más difícil, ya que muchos Gobiernos de países ricos enfrentan grandes reducciones en las finanzas públicas para salvar a sus economías de las crecientes deudas.

"Cuatro mil millones de dólares es un muy buen inicio pero claramente se necesitarán mayores montos en los próximos años", dijo a Reuters el ministro de Ambiente noruego, Erik Solheim.

"No pueden esperar que las naciones pobres carguen con el costo de reducir la deforestación sin el apoyo de grandes contaminantes como Europa, Estados Unidos, Japón y otros", agregó.

La deforestación -producida principalmente por países que buscan terreno para granjas, caminos o ciudades- representa cerca del 15% al 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de actividades humanas.

Grupos empresariales dicen que la sociedad propuesta debería involucrar al sector privado y alentar a los mercados a comerciar el dióxido de carbono almacenado en los bosques, mientras ambientalistas quieren que los fondos, sin importar de dónde provengan, estén atados con más fuerza.