Antofagasta. Las negociaciones entre la mina chilena Escondida, el mayor yacimiento de cobre del mundo, y su sindicato avanzaban este miércoles, en un nuevo intento por poner fin a una huelga de casi dos semanas.

La protesta ha dado apoyo al precio mundial del cobre, en medio de temores por una falta de suministros.

La prolongada huelga ha obligado a la compañía, que produce el 7% del cobre mundial, a declarar fuerza mayor para sus envíos de concentrado.

Escondida, controlada por BHP Billiton, ya habría dejado de producir unas 39.000 toneladas de cobre por los trece días de paralización, lo que equivale a unos US$390 millones.

Las partes planean retomar sus conversaciones en las próximas horas, luego de negociar este martes hasta entrada la noche. El tema principal es el monto de un bono que piden los operarios, clave para levantar la huelga.

Fuentes sindicales señalaron que las negociaciones "avanzan bien", aunque otras eran más cautas.

Con todo, los miembros del sindicato ya están listos para votar mediante urnas una posible nueva oferta de la empresa.

Los trabajadores disminuyeron el monto del bono que exigen a unos US$8.800 desde los US$11.000 originales, en lo que consideraron una muestra de flexibilidad para negociar. Para el sindicato, la companía debe realizar un mejor reparto de sus elevados ingresos a nivel global.

Escondida ha declinado hacer comentarios sobre las negociaciones.

La firma ha ofrecido recientemente a cada uno de los 2.375 trabajadores en huelga unos US$5.700 por el bono, que no está contemplado en el contrato colectivo. El monto fue rechazado por los operarios la semana pasada.

Cubrir la demanda económica de los trabajadores costaría unos US$20 millones, menos de un día de producción en el enorme yacimiento. Pero analistas creen que ceder con premura podría sentar precedente para nuevos conflictos.

Mientras las negociaciones avanzan, una corte local acogió a estudio una demanda del gremio contra la empresa por prácticas antisindicales, que incluyen llamadas telefónicas a trabajadores movilizados y a sus familias, que el sindicato calificó de intimidatorias.

En tanto, la Dirección Regional del Trabajo considera la huelga ilegal porque no se produce como parte de un proceso de negociación colectiva, lo que avala la posición de la empresa, que ya ha advertido de posibles despidos.