Ciudad de México. El consumo de cigarros legalmente comercializados en México disminuyó 35% entre el 2005 y el 2013, al pasar de 45,889 a 29,897 millones de unidades anuales, de acuerdo con datos de Euromonitor International. Además, la consultora prevé que durante los próximos cinco años este mercado continúe cayendo a una tasa anual de 1.4 por ciento.

Al incluir las estimaciones de comercialización de producto de contrabando, el consumo total de cigarrillos habría descendido sólo un poco menos (30%), pues la compra de cigarrillos ilegales repuntó ligeramente durante este periodo (7.5 por ciento). Entre el 2005 y el 2013, se estima que la mercancía ilícita representó alrededor de 14.5% del volumen del mercado total, que ascendió a 36,057 millones de unidades este último año.

De acuerdo con Euromonitor Internacional, el valor de este mercado (sólo mercancía legal) ascendió a 4,660 millones de dólares, apenas 4.5% más que en el 2008 –aunque el consumo disminuyó 24% en ese periodo–, acusando un efecto por el incremento de precios de la mercancía debido a los impuestos que se le han sumado.

En el país, las empresas cigarreras que dominan el mercado son Philip Morris, con 70%; British American Tobacco, con 29.5%, y Japan Tobacco International, con 0.1 por ciento.

En su informe anual 2014, la tabacalera estadounidense, Philip Morris, explicó: “Acciones gubernamentales, junto con la aceptación social para restringir el tabaquismo, han ocasionado una reducción del volumen de la industria en muchos de nuestros mercados, y esperamos que esos factores continuarán, además del riesgo de falsificación y el contrabando”.

Los datos anteriores reflejan que los mexicanos están dejando de fumar, lo cual coincide con las diversas acciones de política pública que han llevado a cabo las autoridades para combatir el tabaquismo, como el aumento en el precio del cigarro, que derivó de la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al cigarrillo desde el 2002, que se elevó a 2 pesos por cajetilla en el 2009. Ello, aunado a otras medidas como la colocación de pictogramas de advertencia sobre los efectos nocivos del consumo en los empaques y el decreto de establecer espacios 100% libres de humo de tabaco.

Asimismo, no puede soslayarse la “merma” de consumidores que sufre la industria debido a la muerte de fumadores, pues se estima que las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, como padecimientos respiratorios, cardiovasculares y tumores malignos matan a diario a más de 100 mexicanos, según reportó el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER). Detalló que en México existen aproximadamente 11 millones de personas que fuman regularmente.

La industria tabacalera ha argumentado que el endurecimiento de las medidas fiscales para frenar el consumo del tabaco incentiva el contrabando; no obstante, las estadísticas muestran que las ventas de cigarros legales han caído cinco veces más rápido –5.2% por año– que lo que han subido las ventas de mercancía ilegal –apenas 0.9% por año– en el periodo 2005-2013; es decir, el mercado ilegal no ha subido en la misma proporción en que ha bajado el formal.