Hong Kong/Zurich. Nestlé, la mayor compañía mundial de alimentos, está entre las compañías que negocian la compra del grupo chino de dulces Hsu Fu Chi International, un acuerdo que podría estar valorado en más de US$2.000 millones.

Los analistas creen que tendría sentido que Nestlé adquiriese una compañía en un mercado emergente para compensar las flojas ventas en su mercado local.

Pero las compras en China a menudo son complicados porque están sujetos a la aprobación de las autoridades locales, que ya han rechazado acuerdos en el pasado.

Uno de ellos fue la oferta de Coca-Cola por el fabricante chino de jugos China Huiyuan
en 2009.

Hsu Fu Chi, que tiene una capitalización de mercado de alrededor de US$2.600 millones, dijo que está comprometido en las discusiones preliminares con Nestlé sobre un posible acuerdo, que podría o no llevar a una oferta por las acciones de la compañía.

"No negaremos que es una de las compañías con las que hemos estado en contacto, pero no es la única", dijo la portavoz de Hsu Fu Chi, Christine Sun, refiriéndose a Nestlé.

La portavoz de Nestlé, Nina Backes, no quiso dar más detalles sobre la naturaleza de las negociaciones.

"Consideramos que el acuerdo con Hsu Fu Chi tendría sentido. Nestlé dijo varias veces que pretendía incrementar su exposición en los mercados emergentes a un 45% de las ventas para 2020", dijo Jean-Philippe Bertschy, analista del banco Vontobel.

Las ventas de Nestlé en China continental aumentaron casi un 15% en moneda local a 2.800 millones de francos suizos (US$3.300 millones) en 2010, lo que la convirtió en la región de crecimiento más acelerado de la compañía.

Hsu Fu Chi tiene su base en Dongguan, en la provincia de Guangdong, en el sur de China, y fabrica bocadillos chinos como dulces de maní y pasteles de arroz.

Más de un 50% del capital está en manos de la familia Hsu y alrededor de un 15% lo controla Baring Private Equity.

Aunque el acuerdo podría verse atractivo para Nestlé, no será un proceso fácil de concluir.Coca-Cola perdió la apuesta por Huiyuan y otro gigante como la británica Diageo debió esperar más de un año hasta conseguir aprobación para aumentar su participación en el mayor accionista del grupo chino de licores Sichuan Shuijingfang.