Vevey, Suiza. El grupo de alimentación Nestlé dijo que aspiraba a un crecimiento de las ventas subyacentes del 2-4% este año y que las ventas subieron menos de lo esperado en 2016, lastradas por los lentos mercados emergentes y el entorno deflacionario.

"Dos a cuatro por ciento refleja la incertidumbre macroeconómica (...) este es un entorno volátil y aún algo deflacionario (...). Sentimos que era lo sabio y prudente", dijo el nuevo consejero delegado Ulf Mark Schneider, que tomó posesión del cargo el 1 de enero, a periodistas en la sede de la compañía.

"Pero también quería expresar mi confianza de que podamos volver a un crecimiento de un dígito medio en 2020", dijo, añadiendo que esperaba que los precios mejorasen este año.

Nestlé aumentará la reducción de costes para impulsar la rentabilidad y reemplazar su "modelo Nestlé" de un crecimiento del 5-6% de ventas subyacentes con una nueva meta a medio plazo de "un crecimiento orgánico de un dígito medio y reducción significativa de costes estructurales en 2020".

Nestlé dijo que incrementaría la reestructuración de costes a unos 500 millones de francos suizos (US$498 millones) este año y esperaba margenes de beneficio estables en 2017.

El crecimiento de los mercados emergentes, previamente un factor de crecimiento, se ralentizó al 5,3% desde el 7,0% de hace un año.

El beneficio neto del fabricante de Kitkat y Nescafé cayó a 8.500 millones de francos (US$8.437,3 millones) el año pasado, muy por debajo de la media de 9.590 millones de francos (US$9.519,2 millones) estimada en un sondeo de Reuters a analistas, ante el lastre de un ajuste extraordinario no monetario en impuestos diferidos.

El crecimiento de las ventas subyacentes "orgánicas" se ralentizó al 3,2% desde el 4,2% de 2015, no alcanzando el ahora obsoleto objetivo del 5-6 por ciento por cuarto año consecutivo y también una estimación media del 3,4% de un sondeo de Reuters.

El crecimiento de los mercados emergentes, previamente un factor de crecimiento, se ralentizó al 5,3% desde el 7,0% de hace un año.

Los mercados emergentes también lastraron a la compañera de sector Unilever, que el mes pasado registró unas ventas del último trimestre más bajas de lo esperado en India y Brasil, mientras que Danone dijo el miércoles que las duras condiciones en China permanecerían en 2017.