Santiago. Nestlé, el mayor grupo alimenticio del mundo, y una filial de la firma neozelandesa Fonterra anunciaron este martes la suspensión de un plan para gestionar juntos sus negocios de lácteos en Chile, en medio de críticas del gobierno y productores locales.

En un comunicado, las filiales de las multinacionales informaron que retiraron las consultas de autorización que hicieron ante el regulador local, porque "evaluaron que no están dadas las condiciones para seguir adelante con el proceso".

Aclararon además que no tienen intención de presentar una nueva consulta ante las autoridades chilenas.

Rechazo gubernamental. El gobierno de Chile, a través del ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, había criticado la intención de ambas firmas de crear una alianza.

Ambas empresas habían desarrollado el mismo plan en otros países de América Latina.

"No nos parece positivo, recomendable ni razonablemente positivo para el país, y particularmente para el sector agrícola, la excesiva concentración de ciertas industrias que terminan naturalmente afectando a los productores", había dicho Galilea en enero pasado.

Soprole -unidad de Fonterra- y Nestlé Chile presentaron a fines de noviembre del 2010 sus solicitudes ante el Tribunal de la Libre Competencia de Chile (TDLC) para obtener un pronunciamiento sobre su intención de crear una nueva empresa para la elaboración de lácteos y productos afines.

"La operación buscaba aumentar el consumo de lácteos en Chile mediante el impulso y expansión de las categorías involucradas en la alianza", agregaron en el comunicado.

Ambas empresas habían desarrollado el mismo plan en otros países de América Latina.

La alianza entre Fonterra y Nestlé consideraba la creación de una nueva empresa denominada DPA Chile, en la que ambas iban a tener el 50% de participación.