Managua. "Tenemos una amenaza en ambos temas: en el maní (cacahuete) una nueva legislación está garantizando un precio de subsidio, y en el caso del tabaco una reglamentación estaría dejando a los puros nicaragüenses fuera de la definición premium" , dijo a periodistas el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) de Nicaragua, José Adán Aguerri.

El temor de la patronal es que si Estados Unidos concreta el subsidio al cacahuete podría "empujar a una sobreproducción del producto (por parte de los productores estadounidenses), y esto puede ser colocado en mercados internacionales, afectando el precio del cacahuete que producimos en los países que no tenemos ese tipo de subsidios" , explicó Aguerri.

En el caso del tabaco, al salir de la categoría premium, lo puros nicaragüenses "perderían visibilidad" y su demanda se vería reducida, algo grave si se toma en cuenta de que Estados Unidos representa el 40% del mercado de puros nicaragüenses, anotó el dirigente empresarial.

En 2013, la exportación de cacahuete en Nicaragua fue de US$105,1 millones, según el estatal Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex) .

Ese mismo año, las exportaciones de tabaco nicaragüense, tanto puros como en rama, superaron los US$120 millones, según la Asociación Nicaragüense de Tabacaleros.

Ambas industrias generan más de 20.000 empleos directos en el país centroamericano.