Managua. El canal interocéanico en Nicaragua puede construirse sin necesidad de pedir permiso a Costa Rica, tal como lo dejó entrever el canciller de ese país, Enrique Castillo, afirmó este lunes el agente legal nicaragüense en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, Carlos Argüello.

Todos los Tratados Internacionales, como el de 1858, y el Laudo Cleveland, le dan esos derechos a Nicaragua, señaló Argüello.

El canciller costarricense declaró la semana pasada que si Nicaragua planea construir un canal interocéanico primero debe perdir primero permiso a Costa Rica.

Argüello, declaró al periódico local "La Prensa" que Costa Rica, por lo menos jurídicamente, está fuera de lugar en ese sentido.

Agregó que Nicaragua tiene el Tratado de 1858 y el Laudo Cleveland, los cuales lo eximen de pedir permiso a Costa Rica para construir el canal.

Los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica mantienen demandas en la CIJ de La Haya por la situación del litigio limítrofe en el río San Juan.

Argüello señaló que a Nicaragua le asiste la legalidad internacional de construir el canal interocéanico.

"El vecino país no debe oponerse a todo lo que Nicaragua quiere emprender para ejecutar programas de desarrollo, porque eso no le causa ningún tipo de daño a Costa Rica", acotó Argüello.

Añadió que a través de la historia, cuando Nicaragua habla del canal, hay problemas con Costa Rica, porque ese país en mente prefiere un canal en México o en Argentina, y no en Nicaragua.

"Costa Rica viene denigrando a Nicaragua por todo el mundo y en cualquier obra que nosotros hagamos ellos quieren intervenir, y por una disputa de 'Harbour Head', donde no se puede construir porque es un humedal", apuntó Argüello.

Añadió que los costarricenses han llevado a cabo una "política espantosa" en contra de Nicaragua, al llevar el tema a la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Costa Rica no tiene ni el peso jurídico ni moral de andar denigrando a Nicaragua cuando son ellos quienes han ocasionado daños al río San Juan, con la construcción de una trocha de 160 kilómetros", aclaró Argüello.