Managua. El gobierno de Nicaragua y la estatal brasileña Eletrobras decidirán en cinco días si ejecutan el proyecto hidroeléctrico Tumarín, que tendrá una inversión de US$1.100 millones y con el que se busca generar 253 megavatios de energía, la mitad de lo que consume el país, informó hoy una fuente oficial.

Actualmente, la energía que consume Nicaragua es de fuentes térmicas, generada con derivados del petróleo, y con ese proyecto hidroeléctrico la energía renovable, más limpia y más barata, supondrá la mitad de la producida en el país centroamericano.

"Nos dimos cinco días para ver si podemos superar las diferencias que hay", dijo a periodistas el asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce.

El funcionario explicó que si en esos días superan "las diferencias que hay", relativas al precio de venta de la energía, entrarán a "la fase de concreciones".

"Y si no (se superan las diferencias), pues (el proyecto) Tumarín tendrá que buscar otros inversionistas y nosotros seguiremos adelante con otros proyectos", añadió.

La construcción de esa obra estaría a cargo de la empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), creada por la estatal brasileña Eletrobras y el conglomerado Queiroz Galvão, la cual prevé comenzar a generar energía en Nicaragua en el segundo semestre de 2016.

Arce dijo que están en un proceso de discusión con una misión de Eletrobras, que se encuentra en Nicaragua desde hace dos días, y que su posición es defender "los precios del consumidor".

"No voy a entrar en detalles (sobre precios). Son negociaciones complejas. Es un negocio de más de US$1.000 millones y la gente (empresa) busca que esos US$1.000 millones puedan ser recuperados en determinadas formas y tiempo, pero nosotros también tenemos que defender la economía nacional y la economía del bolsillo popular", sostuvo.

Aseguró que "si en cinco días no llegamos a nada" con la firma brasileña, el proyecto Tumarín se ejecutará, "pero no con Brasil".

"Ya tenemos otras opciones, pero no las voy a decir. Ellos, los brasileños, lo saben, porque ya se la dijimos", afirmó.

Descartó que la empresa mixta Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), integrada por PDV Caribe, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), y la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic), esté interesada en construir ese proyecto.

La hidroeléctrica Tumarín está previsto que sea construida en el municipio de La Cruz de Río Grande, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), en un período de 59 meses con una inversión de US$1.100 millones, y tendría una potencia instalada de 253 megavatios, según el proyecto.

El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), principal entidad de fomento del Gobierno de Brasil, concedió a Nicaragua un préstamo por US$342 millones para la construcción de Tumarín.

También financia la obra el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) con US$252 millones y se gestiona la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.

No obstante, Eletrobras y su socio en el proyecto, la empresa privada brasileña Queiroz Galvão, están dispuestos a invertir hasta el 47% del coste de la obra, con lo que quedaría financiada totalmente.

Ese proyecto hidroeléctrico generará unos 3.000 empleos directos, ahorrará US$633 millones en las cuentas de los consumidores en los primeros 11 años de operación, US$80 millones en importaciones de petróleo y aportará el 27% de la generación de energía hidroeléctrica en Nicaragua, de acuerdo con la compañía.