Nissan Mexicana duplicará sus compras a proveedores nacionales hacia el 2018, al adquirir productos por un valor cercano a US$10.000 millones, que implicará alcanzar un contenido nacional de 90% y contar con alrededor de 350 empresas del nivel Tier 1, previó Horacio Saldívar, director de compras de la japonesa.

Al cierre del 2014, la automotriz japonesa compró US$5.400 millones a proveedores nacionales y estima aumentar la cifra en 19% para este año, al adquirir piezas y partes por US$6.700 millones, con 77% de contenido nacional (insumos de la región de Norteamérica).

Nissan Mexicana es la empresa que posee el mayor contenido nacional en el ensamble de un vehículo, con un tope de 84% que ha alcanzado su modelo Frontier. Es la principal compradora a proveedores nacionales, lo que la ha posicionado como la marca que más vehículos produce y vende en el mercado mexicano. El promedio de contenido local de la industria automotriz en México es de 65%.

En conferencia de prensa, el directivo destacó: “En los últimos dos años el volumen de compras de Nissan México aumentó 43.5%, de US$1.700 millones para llegar a US$5.400 millones en el 2014”.

De esta forma, hacia el 2016, Nissan Mexicana habrá comprado US$7.200 millones a proveedores locales.

“México cuenta con un gran potencial para el desarrollo de proveeduría de valor agregado, por lo que se trabaja en el nivel Tier 1 (piezas por volumen) y 2 (plásticos, forjados y componentes electrónicos), así como en los llamados Tier N (insumos básicos, entre ellos resinas, goma, aluminio, acero)”, precisó Horacio Saldívar. Nissan cuenta con 300 proveedores Tier 1, de los cuales 84% son proveedores de autopartes y 16%, de materia prima.

Para el directivo de la automotriz japonesa, la tarea más importante está enfocada en desarrollar los niveles más bajos de proveeduría (Tier 2 y N), ya que 20% de las compras se adquieren de Estados Unidos, China y Tailandia, de modo que urge fomentar el encadenamiento productivo de la industria en todos sus segmentos.

“En el nicho Tier 2, dependemos de muchos insumos que están en el exterior, en la parte de subcomponentes, vemos una gran oportunidad para los proveedores situados en el país”, acotó.

Los retos de los proveedores mexicanos son que deben de eliminar la logística transcontinental y reducir los riesgos de retraso y tipos de cambio para los nuevos programas; incrementar la estructura del Tier N; localizar partes en México y disponibilidad de materias primas que cumplan con las normas de calidad.