Energía solar, biomasa, energía geotérmica o hidráulica son algunas de las fuentes de energías renovables más conocidas. Ninguna de ellas, sin embargo, se ha postulado como favorita para superar el gran desafío del siglo XXI: no depender de los combustibles fósiles.

Al cóctel de energías renovables posibles, debemos añadir ahora una fuente más. Una fuente que encontramos de manera ubicua en el planeta. ¿Cuál es? La evaporación, un proceso físico que permite el paso de un estado líquido a gas de manera gradual y lenta.

Este fenómeno, fundamental para la formación de las nubes, puede ser empleado como fuente energética gracias al uso de esporas bacterianas. Científicos de la Universidad de Columbia han demostrado que las esporas de algunas bacterias son capaces de “hincharse” o “encogerse” en función de la humedad del ambiente. Esta habilidad podría ser aplicada como fuente de energía renovable, utilizando un proceso tan común y habitual como la evaporación.

La investigación realizada por Ozgur Sahin ha permitido demostrar que las esporas bacterianas pueden “empujar” objetos con una concentración energética mayor que otro tipo de materiales. En su estudio, publicado en Nature Communications, prueban que es posible fabricar motores que funcionen gracias a la evaporación y las esporas bacterianas.

Cuando estos motores eran colocados en interfases de aire y agua, eran capaces de arrancar y funcionar de manera automática. ¿Cómo lo hacían? Según la investigación, podían generar movimientos lineales como si se tratara de “músculos artificiales” sensibles a las variaciones de humedad.

¿Pero cuáles serían las aplicaciones de la evaporación como fuente de energía renovable? De acuerdo al estudio, el motor impulsado por estas esporas bacterianas podría ser empleado en campos como la robótica, el diseño de sensores o dispositivos que funcionaran en un entorno natural.

Aunque la investigación es muy preliminar, lo cierto es que el uso de la evaporación resulta muy interesante, ya que se trata de un fenómeno presente en todas partes. Además, según los científicos de la Universidad de Columbia, este tipo de fuente renovable es más potente que otras como la energía generada por las olas o el viento. ¿Se convertirá en una realidad en el futuro?