Oslo. Noruega no abrirá nuevas áreas a la perforación petrolera hasta que una investigación aclare la explosión y el inmenso derrame del pozo de BP en el Golfo de México, dijo este martes el ministro de Petróleo y Energía, Terje Riis-Johansen.

La suspensión no impacta sobre la producción actual de Noruega, el quinto exportador mundial de petróleo y el tercero de gas natural, pero indica una desaceleración en la expansión hacia nuevas zonas costa afuera, especialmente en el Mar de Noruega y en el Mar de Barents.

"Estamos trabajando ahora en la 21ª ronda de licitaciones. Será realizada sobre la base de lo que hemos visto en el Golfo de México", dijo Riis-Johansen en un comunicado.

"No sería correcto de mi parte permitir las perforaciones con nuevas licencias para áreas de aguas profundas hasta que tengamos conocimiento de lo que pasó con Deepwater Horizon (plataforma que operaba para BP) y lo que eso implica para nuestras regulaciones", añadió.

Consultado por Reuters si eso significaba que las subastas, que deben completarse a mediados del 2010, serían postergadas, un portavoz del ministro dijo: "Las licitaciones se harán como estaban planeadas y el gobierno decidirá cuáles serán las áreas que abrirá antes del corte estival de julio".

Riis-Johansen señaló que antes de que finalice la próxima ronda de subastas tendría "suficiente conocimiento sobre lo que ocurrió" en el derrame del Golfo de México, el mayor en la historia de Estados Unidos.

El primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, dijo a Reuters este lunes que las lecciones del derrame de BP afectarían su pensamiento sobre la apertura de nuevas áreas del Artico a la exploración petrolera.

"Un marco cauto y predecible debería ser el pilar de la industria petrolera noruega", explicó, antes de agregar que tanto las autoridades del país como de la industria del crudo deben trabajar juntos para asegurar que el medioambiente no sufra.

Noruega necesita explotar nuevos recursos para reponer sus maduros campos petroleros del Mar del Norte, pero el derrame frente a las costas de Estados Unidos incentivó a los ambientalistas a rechazar la apertura del Artico.

La gigante petrolera noruega Statoil tiene la parte del león en cuanto a producción de crudo en aguas del país se refiere.