Santiago. Los límites de emisiones que planea Chile para las plantas a carbón tendrían un costo de implementación para la industria de US$1.500, dijo el banco de inversión local Celfin Capital.

El sector energético de la nación se vio afectado recientemente luego que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, solicitara el cambio de ubicación del proyecto de energía térmica Barrancones de GDF Suez debido a que las instalaciones se construirían cerca de una reserva natural. La decisión prácticamente anuló el proyecto.

Asimismo, la termoeléctrica Castilla, de US$4.400 millones en el norte de Chile, desarrollada por la filial brasileña de EBX del multimillonario brasileño Eike Batista, está en el limbo mientras la empresa intenta revertir un fallo judicial que indica que el proyecto no cumple con los estándares ambientales.

Celfín Capital, dijo en una nota a sus clientes que la propuesta original de emisiones era más estricta que la legislación actual enviada al presidente Piñera para su aprobación. Los costos de implementar la regulación son de US$1.500 millones, con US$2 millones anuales en gastos de mantenimiento, lo que podría elevar los precios de la energía, según el banco.

La ley, que debe ser ratificada por el presidente, permitiría la emisión del doble de partículas, como dióxido de azufre, que las permitidas en la propuesta original enviada al Congreso por el gobierno de la ex presidenta Michelle Bachelet.

El banco de inversión local BCI dijo que las empresas del sector han sido proactivas en controlar el nivel de emisiones de sus actuales operaciones, así como también las de sus proyectos en desarrollo.

Mientras se espera que el producto interno bruto crezca entre un 5%-6% anual, analistas del sector prevén que Chile necesitará añadir 10.000 megavatios de nueva capacidad instalada para 2020.