Nueva York. Este fin de semana se promulgó en la Ciudad de Nueva York una nueva ley que ya no obligará a los taxistas a dominar el inglés, una medida con la que se busca combatir los desafíos que presentan aplicaciones de taxi como Uber y Lyft.

La nueva ley fue firmada en abril por el alcalde Bill de Blasio y entró en vigor el viernes, con lo que se descartó el examen de inglés obligatorio para los conductores de taxi. Ahora, el examen para conseguir la licencia estará disponible en varios idiomas distintos.

De acuerdo con el New York Times, la iniciativa fue aprobada en un esfuerzo para buscar la paridad con los servicios de traslado basados en aplicaciones como Uber, los cuales no obligan a los conductos a aprobar un examen de inglés.

Los conductores nacidos en otros países han dominado durante mucho tiempo el servicio de taxis de la ciudad. Hasta 2016, sólo el cuatro por ciento de los taxistas habían nacido en Estados Unidos, en comparación con el 24% de Bangladesh y el 10% de Pakistán, según la Comisión de Limusinas y Taxis de la ciudad.