Quito, Reuters. Ecuador inauguró el martes un nuevo aeropuerto en Quito que demandó una inversión de US$630 millones y es uno de los primeros proyectos clave que concluye el gobierno con financiamiento extranjero.

La nueva terminal de 1.500 hectáreas es doce veces más grande que la anterior, que será cerrada por ser considerada una amenaza por su ubicación en el corazón de la urbe.

"Esta obra representa con claridad los cambios profundos que juntos estamos realizando (...) Es un nuevo tiempo de victorias para el pueblo", dijo el presidente Rafael Correa durante la inauguración del aeropuerto, que seguirá manteniendo el nombre de Mariscal Sucre, un líder de la independencia regional.

"Siempre será bienvenida esa inversión privada en función, por supuesto, del bien común de los objetivos sociales", agregó el mandatario, quien asumirá un nuevo periodo el 24 de mayo tras obtener una aplastante victoria en los comicios del domingo, que lo llevará a permanecer una década en el poder.

La terminal, que fue construida en medio de duras críticas y problemas legales, tendrá una pista de 4.100 metros, la más larga de América Latina, según las autoridades.

El alcalde de Quito, Augusto Barrera -un cercano aliado del presidente- firmó una alianza estratégica con el consorcio Quiport, integrado por empresas canadienses, estadounidenses y brasileñas, para la construcción y posterior operación por 35 años de la moderna terminal.

Las firmas estadounidenses Overseas Private Investment Coporation y Exibank, la canadiense Export Development y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fueron los principales financistas del proyecto, que arrancó en el 2002.

Pero el Gobierno de Correa, a través de la Alcaldía de la ciudad, dio un mayor impulso al proyecto y tras una dura renegociación consiguió un acuerdo de financiamiento con mas beneficios para el Estado.

El Gobierno construye también centrales hidroeléctricas con financiamiento de Rusia y China y ha anunciado la construcción de un servicio de metro en Quito por un monto total de 1.500 millones de dólares, cuyas obras se iniciarián a fines de este año.

Ecuador recibirá unos 900 millones de dólares por utilidades generadas por la operación del aeropuerto a lo largo de todo el periodo de concesión.

Los primeros vuelos desde la nueva terminal aérea, ubicado en el sector de Tababela a las afueras de Quito, saldrán desde las primeras horas del miércoles.