Bogotá. Esta semana se cerró uno de los negocios más polémicos de los últimos años: el Gobierno vendió por $6,49 billones su participación en la generadora de energía Isagén.

En entrevista con El Espectador, Harry Goldgut y Sachin Shah, líderes mundiales del fondo de inversión canadiense Brookfield, únicos oferentes en la subasta y nuevos propietarios de la empresa, aseguraron no estar sorprendidos por la oposición a la operación. Respecto a la investigación en Brasil por supuesta corrupción, dicen que concluyó sin evidencia de ilegalidad y finalizan declarando que esperan que su negocio siga creciendo en el país.

En un país democrático, no era inesperado que la venta de un negocio como Isagén generara un fuerte debate público. Somos inversionistas de largo plazo y hemos invertido en América del Norte y del Sur por más de cien años. Mantuvimos nuestra oferta porque creemos que con el equipo humano de alta calidad de Isagén podríamos continuar su tradición de operaciones de clase mundial, el respeto al medio ambiente y la dedicación a mantener los estándares de salud y seguridad de todos los empleados y el público. Además, con nuestro capital disponible y una trayectoria de crecimiento en nuestras empresas a largo plazo, sentimos que podíamos hacer crecer Isagén orgánicamente y ser parte del crecimiento de Colombia en los próximos 30 a 40 años, a medida que crezcan las necesidades de energía e infraestructura del país.

Tenemos la intención de continuar operando el negocio de la manera que siempre se ha operado. Esto significa que vamos a mantener la sede central de la empresa en Medellín, y seguirá funcionando con la gerencia y los empleados existentes para garantizar operaciones seguras y confiables. También tenemos la intención de llevar a cabo los proyectos de desarrollo de la compañía y buscar oportunidades de crecimiento orgánico. En Brookfield invertimos en múltiples tecnologías, incluyendo hidráulica, eólica, solar y biomasa, y creemos que el principal interés de un sector de la energía saludable es tener diversas fuentes de energía.

Como se indicó anteriormente, damos la bienvenida a la oportunidad de seguir los proyectos de desarrollo de la compañía, y eso incluye geotérmica.

Hoy tenemos activos de energía renovable en seis países, en tres continentes diferentes. En los últimos 30 años hemos participado en muchos entornos regulatorios y entendemos que a veces los reguladores tienen que tomar decisiones difíciles. Al igual que en los demás países en los que operamos, Colombia sigue siendo una economía impulsada por el libre mercado y mantiene un marco regulatorio justo, funcional y que responde a las necesidades de éste. Con esto en mente, entendemos que los cambios recientes se hicieron en gran parte para ayudar al país a través de un período de baja hidrología. Eso es algo que beneficia a los participantes del mercado, a los inversionistas y los ciudadanos por igual.

Isagén ha operado y continuará operando bajo la misma regulación y condiciones de mercado que el resto de los generadores.

Este tema hace referencia a un asunto local en Brasil de hace siete años que no tenía fundamento alguno y sobre el cual una investigación independiente no encontró evidencia de falta o ilegalidad. Adicionalmente, la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) llevó a cabo una investigación exhaustiva que concluyó y en la cual nos notificó que, basados en la información revisada, no tiene intención de recomendar alguna acción legal en nuestra contra. Es nuestra política que todas las actividades desarrolladas por Brookfield sean llevadas a cabo con los más altos estándares de honestidad e integridad, en cumplimiento de todas las leyes y requerimientos regulatorios, como se describe en nuestro código de ética y conducta de negocios.

Esperamos que con el tiempo crezca nuestro negocio en Colombia. Brookfield es un inversionista de largo plazo con experiencia en energía e infraestructura, y estas son áreas que un país en crecimiento como Colombia continuará desarrollando, así que hay complementariedad entre nuestras actividades. Hicimos nuestra primera inversión en Colombia en 2012, cuando adquirimos la empresa de distribución de energía Empresa de Energía de Boyacá (EBSA). En cuanto a la región en general, hemos hecho inversiones en Chile y Brasil desde hace más de 20 años en los sectores de energía renovable e infraestructura.

Estamos invirtiendo en Isagén basados en sus activos de alta calidad y su negocio en Colombia. Estamos comprometidos ante todo a servir el mercado colombiano, que, creemos, tiene un potencial considerable a largo plazo.

En el último año, el precio de reserva se incrementó en más del 20%, y examinamos cuidadosamente nuestra capacidad de participar en el proceso al precio de reserva incrementado.

Vamos a permitir que todos los inversionistas vendan en la primera o en la segunda OPA, independientemente de su participación accionaria en la propiedad.