Washington. El presidente Barack Obama, buscando contrarrestar una imagen de liderazgo distante ante el derrame de crudo en el Golfo de México, exigirá el miércoles que BP Plc separe miles de millones de dólares para pagar por los daños derivados de la catástrofe.

Un día después de que se comprometió a luchar contra el derrame "con todo lo que tenemos", Obama se reunirá este miércoles en la Casa Blanca a las 10.15 hora local (1415 hora GMT) con ejecutivos de la petrolera, la primera vez que lo hace desde que la crisis comenzó hace casi dos meses.

El peor desastre ecológico en la historia estadounidense amenaza con distraer a Obama de su agenda local, donde figuran reducir un desempleo que se acerca a los dos dígitos y reformar el régimen de Wall Street.

Enfrentando tal vez el mayor desafío de su presidencia, Obama acusó este martes a BP de "imprudencia" en un discurso televisado ofrecido desde el solemne escenario del Salón Oval.

El mandatario también usó el discurso para pedir una legislación amplia que ayude a superar la adicción de su país a los combustibles fósiles.

Pero no llegó a ofrecer elementos específicos de su estrategia para revivir una iniciativa sobre cambio climático, una pelea que podría ser compleja durante un año electoral en el que su Partido Demócrata luchará por defender sus mayorías en el Congreso.

Obama quiere que BP establezca un fondo para garantizar que cubrirá los miles de millones de dólares necesarios para limpiar el derrame y compensar a las personas y negocios afectados por el desastre.

La reunión con los ejecutivos de BP, junto con el discurso en el Salón Oval y el viaje de dos días que realizó esta semana a la zona del desastre, buscan mostrar una participación más directa del mandatario en lo que concierne al derrame.

Los sondeos de opinión muestran que los estadounidenses creen que Obama ha sido demasiado distante en su manejo de la crisis y que no ha sido suficientemente severo con el presidente del directorio de BP, Carl-Henric Svanberg, y otros ejecutivos.

Fijando el tono para lo que podría ser un mensaje severo para BP, Obama dijo el martes que "informará" a Svanberg "que deberá apartar los recursos que sean necesarios para compensar a los trabajadores y dueños de empresas que fueron dañados como resultado de la imprudencia de su compañía".

"Y este fondo no será controlado por BP. Con tal de asegurar que todos los reclamos legítimos sean pagados de una manera justa y oportuna, la cuenta debe y será administrada por una tercera parte independiente", agregó.

Los ejecutivos de la compañía "esperan" una reunión constructiva con Obama, dijo en un comunicado un portavoz de BP.

"Compartimos el objetivo del presidente de cerrar el pozo tan pronto como sea posible, limpiar el petróleo y mitigar el impacto en la gente y en el medio ambiente de la costa del golfo", indicó el portavoz.

BP pierde valor.  La compañía, que podría enfrentar miles de millones de dólares en indemnizaciones por daños ocasionados por el desastre, ha perdido casi la mitad de su valor de mercado desde que empezó la crisis.

El presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, el rostro público de la petrolera ante el derrame y un blanco para las críticas de que la compañía minimizó el desastre, no asistiría a la reunión con Obama.

Pero Hayward posiblemente sea interrogado duramente por legisladores estadounidenses el jueves, cuando se presente por primera vez en el Capitolio.

Ejecutivos de importantes compañías petroleras dijeron en una audiencia del Congreso que BP no se adhirió a los estándares de la industria en la construcción de su pozo submarino que explotó el 20 de abril, dejando 11 trabajadores muertos y causando el enorme derrame.

La fuga ha contaminado 190 kilómetros de costa estadounidense sobre el golfo, puso en riesgo la industria pesquera y turística local, y provoca la muerte de aves, tortugas marinas y delfines.

Más crudo derramado. Un equipo de científicos estadounidenses revisó al alza su estimación máxima de crudo que sale del pozo averiado en 50%, a un rango de 35.000 a 60.000 barriles (de 5,57 millones a 9,54 millones de litros) por día.

Obama pronosticó, sin embargo, que en las próximas semanas los esfuerzos de contención deberían llegar a capturar hasta 9% del crudo que libera el pozo.

No está claro que herramientas legales podría usar el gobierno de Obama para hacer que BP establezca un fondo para daños.

"El presidente tiene la autoridad, bajo la ley existente, para asegurar que las obligaciones legales de la parte responsable sean cumplidas", dijo un funcionario de la Casa Blanca.

"Nos satisface el hecho de que, de ser necesario, el presidente podrá usar su autoridad para conseguir los propósitos establecidos por un fondo y el procedimiento independiente de reclamos de pagos", agregó.