Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dará un mensaje al país en la noche del martes, donde intentará recuperar la confianza de la opinión pública sobre su manejo del derrame de petróleo en el Golfo de México.

Además, dará a conocer un ambicioso plan para reducir la dependencia que tiene el país del petróleo.

Previo al discurso televisado, ejecutivos de importantes petroleras aseguraron en una audiencia legislativa que BP no había cumplido con los estándares de la industria al construir su pozo en aguas profundas.

La explosión y el posterior hundimiento de una plataforma contratada por BP provocó la muerte de 11 trabajadores y dañó el pozo que perforaba en el lecho marino, causando un enorme derrame que devino en el peor en la historia de Estados Unidos.

Pero los esfuerzos de las petroleras para distanciarse de BP no detuvieron las críticas de legisladores demócratas, que aseguraron que los planes de la industria para atender los desastres en aguas profundas eran "carentes de valor".

En su primer mensaje televisado al país desde el salón Oval, Obama intentará mostrar su liderazgo en una crisis que ha puesto a prueba su gestión y eclipsado sus esfuerzos por reducir el desempleo en el país y reformar Wall Street. El mensaje está programado para las 0001 GMT.

Los sondeos de opinión pública muestran que los estadounidenses creen que Obama ha sido demasiado débil en su manejo del derrame.

Industria petrolera atenta. El mensaje de Obama será seguido de cerca por la industria petrolera y por los inversionistas preocupados por el futuro de las perforaciones en aguas profundas en Estados Unidos, que enfrenta un eventual ajuste hacia regulaciones más estrictas que podrían crear nuevos costos financieros.

Los inversionistas también verán como Obama pone en marcha iniciativas de energía alternativa como la solar, eólica y geotérmica, que ahora están estancadas en el Congreso. Las acciones de las firmas de energía solar en Estados Unidos subieron antes del discurso.

En una audiencia legislativa del martes, ejecutivos de Exxon Mobil, Chevron, ConocoPhillips y Royal Dutch Shell prefirieron no responder a las preguntas de un legislador sobre si estaban de acuerdo en que BP cometió errores en la construcción de su pozo Macondo.

"Creo que una investigación independiente mostrará que esta tragedia era evitable", dijo el presidente ejecutivo de Chevron, John Watson, en un testimonio escrito.

Por su parte, el presidente de Exxon Mobil, Rex Tillerson, admitió que la industria no estaba bien equipada para manejar enormes derrames mar adentro.

El mensaje de Obama será seguido de cerca por la industria petrolera y por los inversionistas.

El legislador Edward Markey pidió al jefe de BP en Estados Unidos, Lamar McKay, que se disculpe por no poder estimar con exactitud la cantidad de crudo que se está derramando en el Golfo de México.

Millones de litros se han esparcido en el mar, afectando unos 190 kilómetros de línea costera y a la multimillonaria industria pesquera de la zona, además de matar aves, tortugas marinas y delfines.

"Pedimos disculpas por todo lo que está pasando en la Costa del Golfo, lo sentimos mucho por eso y por el derrame", dijo un demacrado McKay, quien agregó que la firma no tiene la tecnología para medir la cantidad de petróleo derramada.

Al exponer sobre los pasos que estaba dando la petrolera para contener el derrame, BP dijo que pronto tendría hasta seis buques en la zona para captar el petróleo que estaba siendo recolectado del pozo.

Acciones de BP. Las acciones de BP en Estados Unidos subieron en la jornada. Durante la sesión alcanzaron un alza de un 4%, tras caer un 9% el lunes. Los títulos de BP en Londres cerraron con una baja de un 3,78% el martes.

El costo de asegurar crédito creció el martes para BP luego de que Fitch Ratings bajara su nota en seis escalones debido a costos de corto plazo para compensar a las víctimas del derrame.

La agencia calificadora redujo la calificación de BP a "BBB", desde "AA", y la dejó "en observación de evolución", debido a crecientes riesgos de que la petrolera tuviera que colocar fondos en una cuenta custodiada por un tercero.

BP ha perdido cerca de la mitad de su valor de mercado desde mediados de abril, cuando se inició la crisis.

Previo a su discurso, Obama estuvo en Florida recorriendo las zonas afectadas por el derrame, que ya lleva 57 días. "Mi gobierno hará lo que sea necesario, durante el tiempo que sea necesario, para hacer frente a este desastre", dijo en la base de Pensacola.

Se espera que Obama hable en su discurso sobre la necesidad de que Estados Unidos ponga fin a su dependencia del petróleo y mueva su economía hacia energías limpias.

El mensaje de Obama podría dar nuevos bríos a la legislación energética, que languidecía en el Senado ante la oposición de republicanos y legisladores de los estados petroleros y de carbón del país. El proyecto busca disminuir el calentamiento global y subir la producción local de energía.

Lejos de Washington, BP continuaba capturando más crudo desde su pozo dañado y dijo que su sistema de recolección había absorbido 15.420 barriles el lunes. En total, el sistema recolectó 149.000 barriles desde que fue instalado el 3 de junio.

Pero miles de litros de crudo siguen derramándose cada día y la solución definitiva no llegaría si no hasta agosto, cuando BP complete la perforación de un pozo de alivio.

McKay dijo a legisladores que un segundo sistema de captura de crudo estría operando el martes.

Esta es una semana crítica para BP, cuyos máximos ejecutivos se reunirán el miércoles con Obama en la Casa Blanca y seguramente serán presionados por el presidente para que acepten la creación de una cuenta de custodia para pagar los reclamos de los afectados por el derrame.

El presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, la cara visible de la respuesta de la firma ante el derrame, testificará por primera vez en una audiencia legislativa el jueves.