Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el viernes que la legislación ayudará a asegurar que la petrolera BP pague el coste del vertido en el Golfo y no los contribuyentes.

El mandatario de EE.UU. dijo que compartía el enfado de los habitantes del área afectada e instó a usar todos los recursos para detener la marea negra.

"La devastación potencial para la costa del Golfo, su economía y su población requiere que continuemos haciendo un esfuerzo sin pausa para detener el derrame y contener sus daños", señaló Obama a los periodistas, tras una reunión con sus asesores sobre el desastre.