Venice. La marea negra de petróleo que se propaga en el Golfo de México tiene el potencial de ser un desastre ambiental sin precedentes, dijo este domingo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Obama dijo a reporteros en Luisiana que el foco está en poner límite al derrame desde una rotura de un pozo.

Asimismo, prometió que el Gobierno de Estados Unidos "haría lo que sea necesario durante el tiempo que sea necesario" para finalizar la crisis.

El líder estadounidense aseguró que la dueña del pozo, el gigante energético con base en Londres, BP Plc, es responsable por el derrame y "pagará la factura" de la limpieza.