Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunirá con legisladores clave el 23 de junio para discutir el futuro de una legislación de energía actualmente estancada en el Senado, dijo el miércoles un asesor de la Casa Blanca.

La reunión, que incluirá al republicano Lindsey Graham, uno de los tres autores originales del proyecto de ley del Senado que posteriormente retiró su apoyo, se produce mientras el presidente presiona por una reforma energética tras el derrame de petróleo en el Golfo de México.

"La próxima semana se acercará a senadores de ambos lados del espectro para dilenear un camino hacia adelante", dijo el funcionario.

En su discurso desde el Salón Oval en la noche del martes, Obama dijo que deseaba tomar ideas de ambos partidos políticos, demócrata y republicano, para avanzar la legislación.

"La tragedia en el Golfo destaca la necesidad de actuar rápidamente, y el presidente está comprometido a encontrar los votos para una extensa legislación energética este año", declaró el asesor.

"La tragedia en el Golfo destaca la necesidad de actuar rápidamente", explicó el asesor.

El senador Joe Lieberman, un independiente, dijo que pensaba que Obama quería una legislación extensa y que su apoyo podría hacer una gran diferencia para el proyecto de ley, que muchos dudan sea aprobado antes de las elecciones parlamentarias de noviembre.

"El presidente no le está pidiendo al Congreso que apruebe otro proyecto de ley de energía común como hemos hecho dos veces en los últimos cinco años, eso no ha cambiado realmente nuestra dependencia en el petróleo extranjero o en los combustibles fósiles en general", dijo Lieberman a periodistas.

"Está pidiendo algo tan grande que lo comparó con la movilización para la Segunda Guerra Mundial y el programa a la Luna", agregó.

Los senadores demócratas Barbara Boxer y John Kerry, junto a los senadores republicanos Susan Collins y Richard Lugar, participarán junto a otros en la reunión, dijo el asesor.

Kerry y Lieberman revelaron el proyecto de ley del Senado el mes pasado. La legislación le exigiría a las industrias e instalaciones estadounidenses reducir su producción de dióxido de carbono, al que muchos científicos culpan del calentamiento global.

En una medida para atraer votos republicanos en el Senado, ambos senadores también incluyeron incentivos para expandir la capacidad de generación de energía nuclear, perforación petrolera y gasífera, además de la investigación sobre cómo reducir la contaminación de fábricas e instalaciones dependientes del carbón.

Tras el derrame de petróleo generado por una explosión en un pozo submarino de BP, el proyecto de ley también podría incluir medidas para fortalecer la supervisión de las exploraciones marinas, permitiendo su continuidad.